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lunes, 12 de diciembre de 2022

"VI Jornades de Poesia i Il-lustració", en Alacante. Audio do acto e texto de Nieves García García.

Cesáreo Martín de Vega presenta o acto


Foi un acto fermoso, moi fermoso. Estaba encadrado dentro das “VI Jornades de Poesia i Il-lustració” que se celebraron ao longo do mes de novembro na Biblioteca Azorín, de Alacante.

 

     Cun gran traballo de Cesáreo Martín de Vega, estas xornadas acadaron unha brillantez extraordinaria.

     Un xoves de novembro tivo lugar un acto ao que fomos convidados Juan Carlos Martín Ramos e mais eu para falar de poesía, de Versos e viceversos e do que se referise á lírica nas escolas e fóra delas.

 

      O acto, presentado por Cesáreo, foi maxistralmente conducido pola prestixiosa poeta, nacida en Aspe, Nieves García García. Unha delicia.

 

Nieves García García conduce o acto

      Todo fluíu dun xeito case máxico. Conversa animada e chea de paixón pola palabra poética. Conversa trufada de poemas e de anécdotas que alegraron aos asistentes.

Non podía faltar para pechar, dende logo, a voz preciosa de Lurdes López que engaiolou o público, pola fermosura das cancións e a expresividade da interpretación. Juan Carlos coa guitarra e eu lendo algúns versos dos temas completamos unha actuación marabillosa desta muller que converte en arte todo o que toca.

 

Lurdes López en plena actuación

O acto foi gravado coas cancións incluídas, que podedes escoitar. Mais Versos e aloumiños non quixo perder a oportunidade de pedirlle á condutora do acto un texto sobre o acontecido.

Nieves García García, xenerosa como poucas, escribiu estas liñas que ides ler deseguido. Como todo o que fai, unha alfaia literaria.

Grazas a todos e a todas por participaren nunha xornada emotiva arredor da poesía nestes tempos de inmundicia.


Intervén Juan Carlos Martín Ramos



                  Diálogos de un triángulo poético casi equilátero

 

¿Se puede conocer a una persona sin llegar a conocerla en persona?     

Nieves García García
            Pues, ciertamente, sí, y esto sucede cuando las palabras vuelan por el aire y nos llegan en forma de poemas. Al menos, algo  así me ocurrió en los primeros tiempos de la pandemia cuando pararon todas las actividades culturales, tanto  en las escuelas, como en los cines, los teatros… Incluso las bibliotecas cerraron. Pero nos quedaban los clubs de literatura a través de las redes sociales y ellos cumplieron las funciones que no se podía desempeñar con otros medios. Y así fue como comenzó a forjarse una entrañable amistad, gracias a una guarida muy lobuna,  entre gentes de distintas procedencias que tenían en común el amor a esas  palabras que alzan el vuelo para buscar un hueco en el corazón de los más pequeños. Y de los no tan pequeños, también.             

Gracias a la intervención  del  colectivo de literatura infantil y juvenil “¡Qué viene el lobo!”, junto con el apoyo de la biblioteca Azorín de Alicante y la editorial IGLÚ, se ha podido conseguir un sueño hecho realidad, que  converjan  un poeta del norte, otro del sur junto a una poeta del este, y se reunieran delante de una ventana junto al mar, tan solo pronunciando estas tres palabas mágicas: Versos y viceversos, un bellísimo poemario a dos voces que tiene como protagonistas a Antonio García Teijeiro y a Juan Carlos Martín Ramos.


            Y comenzamos este viaje poético haciendo una parada por estos dos poemas que, en mi opinión, dicen mucho de sus autores. Se trata de “El Vendedor de versos”,  de Antonio García Teijeiro,  y “El titiritero”, de Juan Carlos Martín Ramos. Dicen así:

            Con mil nubes de canela                           El titiritero tiene

            y tormentas de algodón                             dos manos pero mil voces

            pienso un verso                                          una vida pero mil

            escribo cuatro                                              cuentos que sólo él conoce….

            tacho mil y vendo dos…

                                                                                                                                             

            Alrededor de los mismos iniciamos una conversación a tres sobre la dificultad  de saber cuando un poema está completo y listo para volar  o se ha de quedar en la maleta hasta que al fin consiga sus alas, si es que las consigue. Se habló largo y tendido sobre la búsqueda de la sencillez, de las palabras justas con que expresarlo, pero sin confundirla con la simpleza. Y que los poemas dirigidos a la infancia han de acercarse a sus receptores desde el afecto, pero también desde la reflexión y la honestidad.

            Los tres coincidimos en que  nuestros poemas persiguen con cierto afán una melodía, una cadencia, que nos dirige hacia la musicalidad interna de las palabras. Y,  también, que somos hijos de la tradición oral, y haber  bebido de ella  les aporta a nuestros versos esa frescura tan necesaria en la poesía para niños. Aunque, más tarde o más temprano, cada uno debe de seguir ese camino que le lleve a encontrar su voz propia.  

            Sabemos que a veces cuesta abrir las puertas a la poesía en las escuelas porque se piensa  que  a los niños no les gusta. Pero nuestra experiencia como trasmisores de la palabra nos indica que no hay nada más erróneo, según nuestra unánime opinión. Si se trata de un poema tal y como hemos expresado con anterioridad, de seguro que les gustará, siempre que  venga acompañado de la emoción del adulto que lo trasmite. Por eso la importancia del mediador o mediadora en este proceso, comentaba Antonio (¿o era Juan Carlos?). Contar y cantar, leer en voz alta, jugar con los ritmos y las rimas, es un buen inicio para apropiarse del hecho poético, nos decía Juan Carlos (¿ o era Antonio?), en un dialogo mutuo difícil de separar los mensajes de estos dos poetas con un pensamiento tan claro y común sobre la importancia de la poesía en las primeras edades.

            A continuación, Juan Carlos nos invitó a jugar con un hermoso poema donde nos explica que la  poesía no es algo alejado de la vida sino que se suele dar  en la cotidianidad de nuestros quehaceres diarios. Solo se necesita poner la mirada en otra dirección. Antonio se dirigió a las maestras con una emotiva carta donde las animaba a recuperar las palabras en voz alta para conseguir que volvamos al disfrute de compartir emociones e imágenes a partir de las mismas, comenzando por las canciones de tradición oral para seguir de la mano de la poesía de autor.

            Y poco a poco llegamos hasta ese mundo poético compartido a dos voces como son  Versos y viceversos, donde el gran poeta Antonio Rubio les nombra malabaristas de versos y artesanos de la palabra. Un poemario que comienza, como no puede ser de otra manera, con un mar que   une todas las orillas, un mar de versos que une sus manos para un proyecto común .Un mar que acaricia, pintado en unos ojos,  y un mar cercano que se pasea por la casa del poeta. ¿Será la casa de Antonio? No me extrañaría, porque dialoga con él día sí y día también. Y me hablaron largo y tendido de ese mar, donde se asomaba otro poeta andaluz conocido y admirado por ambos, para después seguir  con esos sueños que se abren y otros mundos que se despiertan.

            Versos y viceversos de una misma maleta, donde Antonio escribe agujas y dedales para coser versos y recoger manantiales, mientras Juan Carlos escucha una caracola, que, cómo no, guarda todas las historias habidas y por haber. Y las suyas, también, contadas en muchas ocasiones a través de sus personajes con forma de muñecos de trapo y de cartón.

            Así, puntada a puntada, se va tejiendo ese constante intercambio de voz, donde también hablamos de ausencias, de los que se van y de aquellos que nos obligan a marcharnos. Y el dolor que nos acompaña. Cuánto dolor hay también en ese mar que tenemos frente a nosotros. Cuánto dolor en sus orillas. Y de eso también conversan los poetas. La poesía como compromiso social.

            Y llegó por fin la gran sorpresa de la noche: poder escuchar esos Versos y viceversos en la cálida voz de Lurdes, acompañada a la guitarra por Juan Carlos y el verso en galego de Antonio. Así que corté mi cuerda titiritera para disfrutar de este  gran regalo, sintiendo ese mar todavía más cercano, a uno y otro lado del ventanal. Y es que, como dice Juan Carlos (¿o será Antonio?), en casa del poeta, el mar  pasa por debajo de su puerta.

            Y cuando no está en casa el poeta…  canta un pájaro su ausencia.

                                                                                               Nieves García García









Antonio García Teijeiro diríxese ao público




E deseguido  pódese escoitar o acto completo neste vídeo.






jueves, 2 de junio de 2022

"VERSOS Y VICEVERSOS" NA FEIRA DO LIBRO DE CÓRDOBA

 

"Versos e viceversos", na Feira do Libro de Córdoba


Versos e viceversos é un poemario moi especial, publicado por Kalandraka.

Naceu da amizade e da concepción esencial que teñen dous poetas sobre o que debe ser a poesía para a rapazada e a mocidade.

Logo, cada un de nós, Juan Carlos Martín Ramos e mais eu, ten as súas características formais.

 Versos e viceversos converteuse nun espazo común para gozar da poesía e…da música.

Porque Juan Carlos e Lurdes López, a súa compañeira, foron quen de poñer en música dez poemas do libro.

De aí saíu un espectáculo poético-musical que nos fai moi felices.

Un espectáculo no que Lurdes pon a súa fermosa voz ao servizo de cada peza musical, Juan toca a guitarra e fai segundas voces e eu limítome a recitar .

 

 


 Este espectáculo repetiuse en diversas cidades (Fuenlabrada, Vigo, Pontevedra, A Coruña…) e a finais de abril tivo lugar no marco da Feira do Libro de Córdoba.

Cada vez que realizamos esta actividade créase unha verdadeira festa de cor, de música, de palabras e de ledicia.

 

Deseguido podedes escoitar o audio deste Versos e viceversos e desfrutar do seu contido.






lunes, 24 de junio de 2019

ASÍ FALOU BEATRIZ GIMÉNEZ DE ORY EN FUENLABRADA SOBRE "Versos y/e viceversos" , de Antonio García Teijeiro e Juan Carlos Martín Ramos. "

Beatriz Giménez de Ory fala do poemario





A presentación na Feira do Libro de Fuenlabrada de Versos e/y viceversos  resultou un acto fermoso e entrañable.
     Palabras fermosas, recitados, imaxes do libro e marabillosas canciones compostas por Juan Carlos e Lurdes López e cantadas por esta última, acompañada polo poeta andaluz brillaron esa tarde.
    
     Beatriz Giménez de Ory, poeta moi prestixiosa, enxalzou o libro cun discurso magnífico que deixou engaiolado ao público asistente.
     
Beatriz Giménez de Ory

     Versos e aloumiños non podía ficar á marxe do texto e pediullo a Beatriz quen, tan xenerosa coma sempre, nolo facilitou sen dubidar.
   
      E, como paga moitísimo a pena, aquí están as súas palabras para que os seguidores/as deste blog-revista as poidades gozar.
     Grazas, Beatriz!








                                    VERSOS Y VICEVERSOS

                                                                 
                                                                                                   Beatriz Giménez de Ory

     
En Versos y viceversos afloran temas que aparecen también en las obras individuales  de sus dos autores: el mar, la luna, el diálogo con la naturaleza, la preocupación social, el viaje, la constatación de que la poesía es frágil y volátil, la infancia que nunca se abandonó.
El tema de la infancia tal vez sea el fundamental. En todos los poemas aparece  la mirada asombrada del niño Antonio, del niño Juan Carlos, deslumbrados  irremediablemente y para siempre por la belleza del mundo y tratando de expresarla en un idioma que le haga justicia: la poesía.


     Así, Antonio   sigue bañándose, a diario, en su mar de Vigo. ¿Qué se contarán, qué votos secretos renovarán cada mañana?  El mar es protagonista de gran parte de la producción poética de García Teijeiro: Versos de agua, o la trilogía En la cuna del  mar, Palabras do mar y Poemar o mar. Este último libro ganó el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil en 2017.

  Juan Carlos, por su parte, sigue amando los títeres que fabricaba su abuela, y les ha dedicado varios poemarios como Mundinovi (premio Ciudad de Orihuela en 2015 y Premio Fundación Cuatrogatos en 2017) o  Muñeca de trapo y otros seres con cabeza y corazón (premio Luna de Aire de este mismo año).

Antonio y Juan Carlos son seres afortunados que se entienden con el mar y con los títeres. Como los niños, no quieren  salir del agua, ni quieren dejar  de lado a  sus muñecos.

 El primer verso de este poemario ya  contiene el mar:
 He soñado un nuevo mar
que une todas las orillas,
que no pregunta al borrarla
si la huella es tuya o mía.

¿De quién es la huella, de quién son los versos? ¿De Antonio o de Juan Carlos? Al mar no le importa. En estos versos está también presente un anhelo de hermandad entre los hombres. El poemario es alegre, pero  habla también de la injusticia y el sufrimiento, como cuando Antonio escribe:
Na area de prata
 había pisadas
e corpos dos homes
de exhaustas olladas,

 o denuncia:
A Terra durmida,
non quere espertar.
Está moi ferida.
 Non pode xirar”.

Ambos poetas desprecian las fronteras.  En sus viajes, reales o imaginados, se ocupan de otras cosas:

Si vas a un país
lejano
tráeme el sueño
de los niños
y el perfume
de sus cantos.

Decididamente, los dos poetas le escriben a la paz:

No voy a obedecer tus órdenes,
general.
No quiero ser valiente por algo

que no entiendo,
general.

Menos mal que la poesía es un territorio  inaccesible a las ansias de explotación y de conquista. Así, cuando:

Astronautas en barca
mar adentro soñaban
conquistar otra luna
reflejada en el agua

no lo  van a lograr.
No pudieron clavarle
su bandera bordada
ni manchar con sus huellas
el vaivén de su cara

La luna, en Versos y Viceversos,  es un símbolo de la poesía. Es, como ella, frágil, porque “Na lúa dormen espellos”. Si alguien rompe los espejos de la luna, se olvidan los cuentos que arropan por la noche, desaparecen los dragones en el cielo y las palabras del poeta.
Juan Carlos y Antonio dialogan con ella, la conocen bien. Prestan un oído atento a  las distintas voces de la naturaleza:

El murmullo del viento entre los árboles,
la música del agua
el profundo latido

del corazón del bosque.

Incluso le prestan su cuaderno de poetas “para que escriba quien tenga algo que contar” a la lluvia, que escribe con gotas de tinta invisible, o al viento, que pasa en silencio  las hojas, o a la misma primavera.

Pero el mar es siempre  su interlocutor preferido, pues
En la casa del poeta,
entra y sale y entra el mar
por debajo de la puerta.
Antonio García Teijeiro
Con el mar juegan:
El mar no está mojado.
Yo lo he puesto a secar
en el tejado.
El mar le regala a Juan Carlos una caracola:
Me la acerco al oído y oigo,
al dictado del mar,
mi propia historia.

El mar, infinitamente  más antiguo que el hombre, conoce todas las historias, la del poeta  y sus antecesores,  la de todos los hombres y todas las mujeres:
De modo que o “Vello mariñeiro, que oles a mar” ha visto “todo, todo /lo que pasa en el mundo”.
Basta mirar al mar para evocar la infancia:
Eu gardo no meu armario
mares cheos de piratas,
mares de veluda y seda
Juan Carlos Martín Ramos
que non se atopan nos mapas.

Guardo en un armario el mar,
olas ya deshilachadas,
guardo un castillo de arena
y, dentro, guardo mi infancia

Las hermosas ilustraciones de Juan Ramón Alonso, siempre azules, también están como sumergidas en el agua y  en la nostalgia, que deslíe los colores.


Igual que  los niños, que atesoran canicas o cromos coloridos de futbolistas, los dos poetas son coleccionistas de objetos bellos:
Y yo contaba, contaba.
No dejaba de contar.
Diez, veinte, treinta, hasta cien…
caracolas en el mar.

Coleccionan agujas y dedales, cometas de papel, relojes con sombrero, nieblas enamoradas, manos muy arrugadas… y huellas, miles de huellas. Las que dejaron otros y las que ellos mismos dejan, pues ambos se reconocen poetas trotamundos.

El poeta
trota
Juan Ramón Alonso
mundos
dice siempre
lo que siente
vive lejos
de sí mismo
y muy cerca de la gente.

A veces, para viajar, les basta con quedarse quietos. Les basta con abrir la mano y dejarla volar:
Que vuele mi mano,
que toque las nubes.

Porque el mejor de los viajes sea tal vez el que nos explica Antonio:
Si vas a un país
lejano
no me traigas
nada de esto.
Mejor dibuja un sendero
y me llevas
de la mano.

Este libro rezuma alegría. Armado de alegría,  dice el poeta:
Borro nubes
nubes negras.
Que se lleven
Belén Sáez introduce o acto.
las miserias

         Hay también  humor, como en:
Me ha llegado una carta
urgente, tan urgente
que ni pudo escribir
su nombre el remitente.

Pero hacia el final del libro  aparece el reloj, aparecen el tiempo y la nostalgia, y el poeta busca la llave (otra metáfora de la poesía) para abrir “la maleta que guarda/ todo lo que perdí”.
 
Lurdes López fascinou o público coma sempre
El poemario es un feliz encuentro entre tradición y modernidad, entre huellas antiguas y pisadas recientes.
En cuanto a la forma poética, hay un predominio del verso corto, en rimas asonantes muy bien moduladas, que es el verso de nuestra lírica tradicional, tanto en gallego como en castellano, y tan del gusto de los niños.
Pero se incluyen guiños surrealistas, como “la cremallera roja/ del horizonte gris”, la lluvia que no moja,  esas “lunas descongeladas” que colecciona el poeta, o un cartero montado en patinete.
Beatriz, Juan Ramón, Antonio e Juan Carlos

 Aunque, sin  duda, lo que  resulta más innovador en este poemario es que está concebido como un diálogo poético. Porque la  poesía suele ser un acto comunicativo unidireccional: el poeta escribe, alguien lo lee, (tal vez en un lugar remoto, tal vez siglos más tarde), pero rara vez, como en Versos y viceversos, el lector se hace poeta y el poeta lector, de manera que  engarzan y funden sus versos,  celebrando la poesía y la amistad.


Este libro profundo y gozoso, ilustrado con maestría y editado con la exquisitez habitual de Kalandraka, es un regalo para niños y adultos. Porque resuenan en él  ecos de mar y de Rosalía y de Lorca y  de Alberti y  del romancero y de las cantigas de amigo y de García Teijeiro y de Martín Ramos, pero, sobre todo, porque  contiene la llave del armario que guarda, si acaso un poco deshilachada,   nuestra  primera visión de la belleza.


                                               

lunes, 10 de junio de 2019

ANTONIO GARCÍA TEIJEIRO Y JUAN CARLOS MARTÍN RAMOS HABLAN SOBRE "VERSOS Y VICEVERSOS"

Publicado hace tan solo unos días, Versos y viceversos (Editorial Kalandraka) es un poemario que nace de la profunda amistad que une a Antonio con el poeta Juan Carlos Martín Ramos, así como de la mutua admiración poética que se profesan ambos. De ese modo fue surgiendo poco a poco, casi sin ellos darse cuenta, la idea de colaborar en un proyecto literario conjunto: Antonio utilizaría versos de Juan Carlos como base para crear nuevos poemas, y Juan Carlos haría lo propio con versos de Antonio, estos últimos todos en lengua gallega. El resultado es este poemario compuesto originalmente en castellano y que el propio Antonio—cosa más que inusual en él—tradujo al gallego y que se ha publicado también en esa lengua como Versos e viceversos, un título que, por cierto, nos recuerda a los juegos de palabras comúnmente utilizados por Luis Eduardo Aute. Resaltar, también, las delicadas ilustraciones del gran Juan Ramón Alonso en perfecta conexión con los poemas.


Antonio y Juan Carlos.
Recientemente, Antonio y Juan Carlos tuvieron la oportunidad de presentar el volumen en las ferias del libro de Fuenlabrada y Madrid, así como de participar en un vídeo en el que charlan animadamente acerca de la génesis de la obra y de otros temas relacionados con ella. La conversación tuvo lugar en casa de Juan Carlos en Ugena (Toledo) y se completa con la interpretación de dos poemas a cargo de Lurdes López, compañera de Juan Carlos, acompañada por el propio Juan Carlos a la guitarra. El vídeo está disponible en el canal de YouTube de Antonio y puede verse también aquí, al final de esta entrada. Esperamos que lo disfrutéis.




                                                 ANTÓN GARCÍA-FERNÁNDEZ

viernes, 31 de marzo de 2017

DARDO POÉTICO (XLIV) Juan Carlos Martín Ramos reivindica nun artigo intelixente a poesía infantil de Gloria Fuertes no seu centenario





Quienes desde hace muchos años conocemos profundamente y disfrutamos de su poesía en su conjunto, no tenemos ningún problema para reconocer en toda su obra a la misma poeta, la misma voz, la misma fuerza y claridad en sus palabras.

Isto di nun momento deste texto espectacular o gran poeta Juan Carlos Martín Ramos, referíndose a Gloria Fuertes. Porque Martín Ramos está canso, como outros moitos o estamos, de que se infravalore a poesía desta muller auténtica, agora que se celebra o centenario do seu nacemento.
   
Juan Carlos Martín Ramos
     Aparecen artigos. Celébranse mesas redondas. Edítanse e reedítanse libros de Gloria Fuertes. Algúns prólogos (ex. Luis A. de Villena que a omite) ou textos ignoran sen rodeos esa parte da súa poesía (tan importante!!), agochándoa, como se non existise, como se fose unha vergonza falar dela, para intentar –din eles- reivindicar a súa poesía para os adultos, a “poesía verdadeira”.
     
Gloria Fuertes

     E todo isto é, sen ningunha dúbida, traizoar a obra de Gloria Fuertes e arremeter con descaro (e desvergonza) contra a poesía, boa poesía, que se fai pensando nos nenos e nenas. Persoas que descoñecen a LIX que se fai e que están decote coa escopeta preparada para disparar. Unha mágoa.

     Juan Carlos Martín Ramos, como a meirande parte dos poetas que xa temos algunha idade, bebeu na poesía de Gloria Fuertes entre outras persoas que fixeron e fan versos de calidade. Os que así non o entenden son uns mediocres por moito nome que teñan. Son uns ignorantes que non merecen seren tidos en conta.

   En fin, que tedes, deseguido, un texto magnífico. Un texto claro, argumentado e ilustrado con fermosos poemas. Un texto para reforzarnos a obra de Gloria Fuertes –coas luces e as sombras dunha persoa que nalgún momento da súa vida se converteu en personaxe- e, ao tempo, deixar razóns para amar a poesía pensada nos nenos con respecto e agarimo.

     E un agasallo final: tras o artigo, un vídeo no que Juan e Lurdes cantan unha canción que eles compuxeron dedicada a Gloria Fuertes, unha " poeta de garda" tan necesaria.







Y AHORA QUE CELEBRAMOS SU CENTENARIO,
¿GLORIA FUERTES CONTRA GLORIA FUERTES?


                                                                                                                              
                                                                                                                                      JUAN CARLOS MARTÍN RAMOS



Algunos autores no sobreviven a la celebración oficial de su centenario. O, dicho de otra forma, la celebración oficial de su centenario ha servido en ocasiones para enterrar definitivamente a algún que otro autor.

Durante un tiempo son expuestos en el escaparate, aireados en ambientes académicos y palaciegos, agasajados con largos discursos, grandes exposiciones e inasequibles ediciones de lujoso tomo y lomo.

Pero, al apagarse las luces de la fiesta, al desinterés y a la desconfianza que habitualmente despierta cualquier fenómeno cultural en nuestro país se une el hartazgo, el aburrimiento, el repelús, la invisibilidad, el silencio.

Este no va a ser el caso del centenario de Gloria Fuertes. O, dicho de otra forma, Gloria Fuertes va a sobrevivir a la celebración de su centenario brillando con luz propia, a salvo de las tracas y los fuegos “artioficiales”.

Su centenario tiene la peculiaridad de que lo estamos celebrando sin que nadie nos marque el paso, sin hoja de ruta oficial, sin portadas de periódico ni avances de noticiarios.

Lo celebramos sus lectores de forma íntima, a título particular. Lo celebran las bibliotecas, los colegios, las librerías, algunas editoriales que han refrescado la tinta de sus versos, contadas instituciones culturales y algunos meritorios ayuntamientos que la van a hacer protagonista de sus ferias del libro o de algún rincón de su callejero. Y, por supuesto, lo celebra la Fundación que lleva su nombre.



Pero no, en este caso no hay convocatoria oficial, el ministro del ramo no va a tener que consultar la wikipedia para hablar en público sobre una tal Gloria Fuertes que nació hace cien años “a los dos días de edad”.

La celebración de este centenario va a ir creciendo de forma natural, a la medida de nuestra sensibilidad, de la emoción que nos produce la lectura de la poesía de esta autora irrepetible. Va a crecer con raíces profundas, fortaleciendo lentamente sus ramas, poblándose de frutos y pájaros hasta convertirse en un árbol inmenso donde, bajo su sombra, seguirán brotando las amapolas de la poesía.

Sin duda, uno de nuestros principales objetivos al celebrar este centenario debe ser reivindicar lo que algunos llaman la poesía “para adultos” de Gloria Fuertes. La expresión “justicia poética” adquiere en este caso su significado más claro y verdadero.

Gloria Fuertes es una poeta comprometida con la poesía, con el mundo, con su tiempo, con ella misma. Es rebelde, independiente, original, inclasificable, ingeniosa, provocadora, incisiva, transgresora. Su obra es poesía en estado puro, descarnada, apasionada, emocionante. Y es intolerable que no se conozca y se valore como merece el conjunto de su obra poética.




Pero, llegados a este punto, quiero dar un toque de atención y, ¿por qué no decirlo en sentido figurado?, una colleja a quienes, reivindicando apasionadamente la poesía “para adultos” de Gloria Fuertes, cometen la torpeza -por prejuicio, por desconocimiento o no sé si por algo más- de menospreciar su poesía “para niños” e incluso culpabilizarla de la invisibilidad del resto de su obra.

Tales afirmaciones he podido leer en algunos artículos y prólogos y he podido además escuchar, sin dar crédito a lo que estaba escuchando, al mismísimo presentador del acto inaugural del “Centenario Gloria Fuertes”, celebrado en el Ateneo de Madrid.

Al menos quienes amamos la obra de Gloria Fuertes deberíamos estar de acuerdo en que estos comentarios son especialmente inaceptables e injustos. 



Sus libros de poesía y en general sus obras dirigidas a la infancia provocaron en su momento una saludable sacudida en los cimientos de la literatura infantil y juvenil en España. Aportaron una liberadora ráfaga de aire fresco, un tono diferente y atrevido, temas novedosos, personajes disparatados y lenguaraces. Propusieron una nueva forma de dirigirse a los  lectores más jóvenes y a los que aún no leían. Gloria Fuertes hablaba a la altura de la mirada de los niños, como siempre habla a la altura de la mirada del lector al que se dirige: con el máximo respeto, con la mayor cercanía, sin más señuelos que su imaginación, su humor y su ternura.

Pero ¿los niños y las niñas de hoy leen a Gloria Fuertes?

Dejo en el aire la pregunta, pero tengo la sensación de que cada vez menos y de que, igual que es necesario reivindicar su poesía “para adultos”, en la actualidad es también urgente reivindicar su poesía “para niños”.

Sospecho que, en realidad, los comentarios desdeñosos a los que me he referido no son una mera opinión sobre la poesía para niños de Gloria Fuertes, sino que reflejan un hecho mucho más amplio, más profundo y más siniestro: el menosprecio con que en ciertos ámbitos (círculos académicos, cenáculos literarios, medios de comunicación...) se habla de la literatura infantil y juvenil, de sus autores y obras, ¡y no digamos si se trata de poesía!

Gloria Fuertes no estaría de acuerdo en que enfrentásemos una parte de su poesía contra la otra. Si bien es cierto que en un poema dice: Escribo para niños para comer. / Escribo para mayores para vivir, también dijo, entre otras muchas cosas con el mismo sentido y la misma intención: No es todo hacer poesía para el pueblo, sino un pueblo para la poesía. Por eso escribo para el niño y para el adolescente, que pronto serán ese nuevo pueblo decente.



Es cierto que sus continuas apariciones en programas infantiles de televisión (¡qué privilegio para aquellos niños y niñas que merendaban a la misma hora ante el televisor!) y el perfil del personaje público que ella misma contribuyó a crear de sí misma, pudieron en cierta medida “eclipsar” -término que ha triunfado entre quienes reducen a la mínima expresión el valor literario de su obra infantil- el resto de su obra. Pero, seamos serios, ¿cuántos poetas españoles disfrutan en vida de un amplio reconocimiento y popularidad? ¿Cuántos dedos de una sola mano nos sobrarían al hacer la cuenta?

Pudo influir. Pero ¿qué influyó más? ¿Escribir para niños o la falta de interés general y de aprecio oficial por la poesía?

                                   Ni siquiera el Alcalde de Berceo
                                   ha leído de Berceo.
                                   No engañaros.
                                   Ningún pobre de América del Norte,
                                   ningún minero
                                   ha leído a Walt Whitman.
                                   Ningún compañero,
                                   ningún campesino,
                                   ningún obrero,
                                   ha leído a Blas de Otero.

¿Influyó más ser considerada “la poeta de los niños” o el hecho de ser mujer y poeta (que no “poetisa”, como ella se encargaba de aclarar)?

                                   Trabajo en un periódico,
                                   pude ser secretaria del jefe
                                   y sólo soy mujer de la limpieza.
                                   Sé escribir, pero en mi pueblo
                            no dejan escribir a las mujeres.                                                                                     
                                   
                                                   *
                                   Maletilla de las letras
                                   por los caminos de España:
                                   sin hacer auto-stop a los catedráticos,
                                   ni a los coches oficiales
                                   ni a las revistan que pagan...
                                   -sólo a los camioneros y a las tascas-;
                                   … y no me dieron ninguna oportunidad
                                   por ser nieta de puta y basta.

¿Cuál de estas dos cosas influyó más? ¿Escribir rimas sencillas y divertidas o escribir versos con grandes cargas de profundidad?                       

Es obligatorio silenciar que hay tumultos
                                   porque pueden  echarte del trabajo,
                                   y si cantas verdades la celda te preparan
                                               *
                                   La estatua del dictador
                                   murió ahogada.
                                   Sólo las gaviotas la echaron de menos.
                                               *
                                   Nunca vi claro lo del clero,
                                   ni siquiera de niña en el colegio
                                   cuando te lo crees todo.
                                              
¿Qué silenció o ensombreció más una parte fundamental de su obra, que nos contara el paseíto de don Pato y don Pito o su manera de mirar el mundo, de entender la vida, de vivir el amor, de concebir la poesía, y ponerlo en claro -al margen de modas, escuelas y corrientes- para que todo el mundo lo entendiera?
                       
                                   Cuando por primera vez en este mundo
                                   el hombre cure el dolor del hombre,
                                   y tenga libro el hombre, el pobre hombre,
                                   y la virtud valga de algo,
                                   yo escribiré canciones a la rosa
                                               *
                                   Hay pocas
                                   pero hay ovejas negras.
                                   Yo soy una de ellas.
                                               *
                                   Lamer la piel de quien amas,
                                   lamer el plato,
                                   pegar sellos:
                                   usemos la lengua para todo menos para herir.
                                               *
                                   Escribo para niños,
                                   para peces,
                                   para rameras honradas...
                                   para ti.

Quienes desde hace muchos años conocemos profundamente y disfrutamos de su poesía en su conjunto, no tenemos ningún problema para reconocer en toda su obra a la misma poeta, la misma voz, la misma fuerza y claridad en sus palabras.




Somos capaces de leer:

                                   Vivía en una casa
                              con dos ventanas de verdad y las otras dos                                                                                                           pintadas en la fachada.
           
                                   Aquellas ventanas pintadas fueron mi primer dolor.
                                   Palpaba las paredes del pasillo,
                                   intentando encontrar las ventanas por dentro.
                                    Toda mi infancia la pasé con el deseo
                                   de asomarme para ver lo que se veía
                                   desde aquellas ventanas que no existieron.

Y de leer a continuación:

                                   Una noche muy oscura,
                                   el Lunes fue a ver al Martes
                                   para preguntarle por el Miércoles;
                                   el Martes dijo que se lo preguntara al Jueves.
                                   El Jueves dijo: -¡No sé!
                               Por allí se acerca el Viernes con el Sábado                                                                                         también.
                                   ¡Buscamos al Miércoles!
                                   ¿Le habéis visto antes?
                                   - Preguntádselo al Jueves
                                   que le tiene delante.
                                   Y cuando todos lo buscaban en la noche,
                                   llegó el día tan campante.
                                              
Y no sentimos la necesidad de preguntarnos: ¿Es poesía para niños? ¿Es poesía para adultos?

Leemos y, sin preguntar, obtenemos la respuesta: Es, sencillamente, poesía.



Celebremos, pues, el centenario de nuestra querida Gloria, pero hagámoslo celebrando su poesía, sin apellidos, sin prejuicios, sin miedo. Hagámoslo por ella. Por nosotros. Por la poesía.

Tal vez sea la única manera de que Gloria Fuertes nos perdone por no hacer caso a lo que nos dejó dicho por escrito:

Con todos mis respetos:
No participo en homenajes póstumos,
no admito eso
de ignorar a los vivos
y atender a los muertos.





Nota final: A modo de íntimo homenaje, hago público para los lectores más curiosos de “Versos e aloumiños” un pequeño audiovisual que ha preparado para la ocasión mi hijo Juan, con canción incluida, grabada en casa en medio de una fiesta de cumpleaños (en este caso, no llegaba a ser un centenario), que muestra las idas y venidas por la cuerda floja de una silueta-funambulista, recortada en cartón, que representa a Gloria Fuertes. La letra es mía y la música está compuesta al alimón por Lurdes López y por un servidor. Lurdes canta y yo hago lo que puedo con la guitarra. Perdonen la mala calidad del sonido, las interferencias son los latidos de nuestro corazón. Copio la letra, por si alguien quiere acompañarnos. ¡Va por Gloria!

                                               GLORIA ES GLORIA
Gloria Fuertes es poeta,
va a la luna en bicicleta,
con un lápiz y un papel
cuenta todo lo que sueña.

Gloria Fuertes es poeta,
siempre tiene una receta,
cura al triste con humor,
con un verso te alimenta.
Gloria, Gloria es
la poeta que quiso
ser.
Gloria, Gloria es
la poeta que quiero
leer.

Gloria Fuertes es poeta,
cabra sola y sin cadena,
libre como un ruiseñor
cuando canta en primavera.

Gloria Fuertes es poeta,
la guardiana del planeta,
lleva escrito en un cartel:
“Prohibido hacer la guerra”.

Gloria, Gloria es...
Gloria Fuertes es poeta,
da la cara sin careta,
dice toda su verdad,
habla claro y da en la tecla.

Entre nubes y glorietas,
va a la luna en bicicleta,
¿rueda o vuela?, no lo sé,
Gloria es Gloria, y es poeta.


Gloria, Gloria es...