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lunes, 21 de enero de 2019

DISCOS MEMORABLES: LA FIGURA DE RINGO STARR

En 1973, tan solo tres años después de la agria ruptura de los Beatles, Ringo Starr había hecho sus pinitos en el cine con más pena que gloria y había grabado dos discos muy meritorios: Sentimental Journey y Beaucoups of Blues. Pero éstos eran álbumes que se adentraban, respectivamente, en el mundo de Tin Pan Alley y en el country que a Ringo tanto le gustaba. Es cierto que había sacado un par de buenos singles ("It Don't Come Easy" y "Back Off Boogaloo"), pero llegaba ya el momento de volver al pop y al rock, y Ringo decidió hacerlo a lo grande, reclutando a una serie de amigos que eran músicos de gran calidad y renombre (Marc Bolan, Nicky Hopkins, Harry Nilsson, Billy Preston y varios de los componentes de The Band) y solicitando la ayuda de los otros tres Beatles, que participarían por separado en la grabación y compondrían algunos de los temas.


Ringo, George Harrison y Bob Dylan en el concierto para Bangladesh

El resultado fue un disco verdaderamente redondo titulado simplemente Ringo, con una portada que en cierto modo recordaba al Sgt. Pepper's y con una serie de canciones que se han convertido en clásicos del repertorio del batería de los Fab Four: "I'm the Greatest", "Photograph" y su versión del "You're Sixteen" de Johnny Burnette. Escuchado más de cuatro décadas después de su edición original, el elepé se revela ya no solo como uno de los mejores de la discografía de Ringo, sino como uno de los discos más valiosos del rock y el pop de los años setenta, algo que suele olvidarse debido a la condescendencia con la que parte de la crítica se ha acercado siempre a la producción discográfica de Ringo en solitario.


Hace solamente unos días, tuve la oportunidad de sentarme y, con la ayuda inestimable del Skype, charlar largamente con Antonio, el director y la razón de ser de este blog, en un nuevo episodio de mi podcast Discos Memorables, que publico en mi canal de YouTube. A lo largo de más de 80 minutos, Antonio y yo nos acercamos a la figura de Ringo como músico y como personaje tanto dentro como fuera de los Beatles, y reivindicamos la necesidad de valorarlo en su justa medida. Acto seguido, vamos desgranando el elepé Ringo canción a canción, intercambiando impresiones sobre la música que esconden sus surcos y poniendo de manifiesto la gran calidad que atesora. Si os interesa y tenéis una hora y cuarto disponible para dedicarla a escuchar nuestra conversación, os dejamos el podcast en formato de vídeo aquí abajo. Y si no, os animamos a que (re)descubráis un disco que a veces se minusvalora injustamente pero que merece mayor atención tanto de la crítica como de todos aquellos melómanos y beatlémanos que se precien.




                                                   ANTÓN GARCÍA-FERNÁNDEZ

sábado, 14 de enero de 2017

"FREE AS A BIRD" Y "REAL LOVE": LOS BEATLES Y JEFF LYNNE

Cuando, a mediados de los años 90, los tres Beatles todavía vivos entonces—Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr—comenzaron a trabajar en el proyecto Anthology, que, como su propio título indica, era una antología de rarezas y temas inéditos del grupo, empezaron a hablar de la posibilidad de grabar unas cuantas piezas instrumentales para añadir al documental retrospectivo sobre la historia de los Fab Four. En cierto momento, esta idea acabó transformándose en algo un poco más complejo: añadir voces e instrumentos y realizar un nuevo arreglo de unas demos que John Lennon había dejado grabadas a finales de la década de los 70. De las cuatro canciones contenidas en la cinta que Yoko Ono entregó a Paul se seleccionaron dos, "Free as a Bird" y "Real Love". George Martin, el legendario productor que tan estrechamente colaboró con los Beatles a lo largo de los 60, decidió no participar en estas sesiones, y el productor elegido acabó siendo Jeff Lynne, líder de la Electric Light Orchestra, miembro de los Traveling Wilburys (junto a Bob Dylan, Harrison, Roy Orbison y Tom Petty) y productor de gran renombre que había trabajado bastante con George y, en menor medida, con Ringo y Paul. Los resultados de estas sesiones aparecerían en los dos primeros volúmenes de la monumental antología beatle.



Pablo Martínez Diente
En un nuevo episodio del podcast Discos Memorables, converso distendidamente con mi buen amigo Pablo Martínez Diente, profesor de español en la Kansas State University de Manhattan (Kansas), sobre estas sesiones y sobre la siempre interesante carrera de Jeff Lynne, especialmente en lo referente a su relación con los Beatles. Pablo es un verdadero amante de la buena música de todos los estilos, y siente una predilección especial por la figura de Lynne, cuya trayectoria vital y artística vamos desgranando a lo largo de nuestra conversación. Este episodio del podcast, que esperamos que resulte interesante a los lectores de Versos e aloumiños, puede escucharse en Podomatic (aquí) y también puede descargarse gratuitamente de iTunes. Además, está disponible en el vídeo de YouTube que incluimos a continuación.




                                                  ANTÓN GARCÍA-FERNÁNDEZ

lunes, 26 de diciembre de 2016

DISCOS MEMORABLES: A HARD DAY'S NIGHT, DE LOS BEATLES

Ya he dicho en más de una ocasión que la primera música que recuerdo haber escuchado cuando no contaba más que unos pocos años de edad fue la de los Beatles. Y llegué a ellos, claro, a través de la ingente colección de discos de mi padre, y mediante dos recopilaciones dobles que ya son clásicas: las que se conocen popularmente como "la roja" (y no me refiero a cierta selección futbolística, obviamente) y "la azul". Estas dos excelentes compilaciones, preferibles al más reciente CD titulado 1, me ofrecieron un panorama amplio del legado musical que los cuatro de Liverpool crearon a lo largo de la década de los sesenta y me llevaron a interesarme por los discos oficiales europeos, pues en los Estados Unidos la discografía beatle es notablemente diferente, con muchos más álbumes que en el Viejo Continente. Y el primer disco original de los Beatles, que no fuese una recopilación, que tuve fue una edición española en vinilo del A Hard Day's Night de 1964, que tenía traducido al castellano el título como Qué noche la de aquel día, que era como se conocieron en España tanto la película como el elepé, y que años más tarde inspiraría a Miguel Ríos el título de aquel programa de Televisión Española de los años 80 Qué noche la de aquel año.





Y es que A Hard Day's Night fue la primera y, sin duda, la mejor película de los Beatles, dirigida por Richard Lester, que colaboraría posteriormente de nuevo con el cuarteto en Help! (1965) y con John Lennon en How I Won the War (1966). La idea era plasmar en un documental ficticio la locura en la que por entonces se había convertido la beatlemanía, y el resultado fue fresco y atractivo, y nos recuerda ligeramente a las comedias de Bing Crosby y Bob Hope por su aire improvisado y su humor sutil y a veces absurdo. De la banda sonora se encargaron, por supuesto, Lennon y McCartney, lo que marcó la primera ocasión en la que un disco de los Beatles estaba compuesto en su totalidad por la banda, pues los anteriores mezclaban temas propios y ajenos. El álbum ofrece buena prueba de la capacidad creativa de John y Paul en un momento de esplendor compositivo, con clásicos dentro del canon beatle como "A Hard Day's Night", "And I Love Her" o "Can't Buy Me Love", con ese excelente solo de guitarra rockero a cargo de George Harrison. Las canciones incluidas en la película aparecen en la cara A del disco, y entre ellas destacan también "I Should Have Known Better", que los Mustang versionaron admirablemente como "Conocerte mejor", y la delicada balada "If I Fell", que es una de las mejores piezas que los de Liverpool habían compuesto hasta el momento. En la cara B—como ocurre también en la banda sonora de Help!—tienen cabida temas que no suenan en el film, y aquí se esconden algunas pequeñas joyas, como "I'll Cry Instead" o las magníficas baladas "Things We Said Today" y "I'll Be Back". Además, hay dos canciones, "When I Get Home" y "You Can't Do That", que revelan la influencia que el sonido Motown tuvo sobre los Beatles en estos años iniciales. En definitiva, estamos ante un disco que marca un antes y un después en los primeros compases de la carrera de los Cuatro Fabulosos, un álbum en el que la magia del dúo Lennon-McCartney, como compositores de canciones pop de gran calidad, es ya una realidad evidente. Por si alguien tenía aún alguna duda, los Beatles habían llegado al panorama musical para quedarse y se habían convertido en un fenómeno global, creando una película y un disco que son absolutamente memorables.



                                                   ANTÓN GARCÍA-FERNÁNDEZ

miércoles, 24 de agosto de 2016

PAPEIS RECOBRADOS ( 9 ) Falando da relectura

    Foto de Anxo Cabada



Coa música de John Lennon de fondo, recobro un texto publicado no semanario “A Nosa Terra” no que escribo sobre a necesidade da relectura cando queremos chegar ao fondo dos textos literarios que posúen fondura.
     Foron unhas palabras do escritor César Aira as que me empurraron a poner por escrito o que penso sobre este tema.


     A ver que vos parece.


                     FALANDO DA RELECTURA

                                                                        
                                                                                                                                      ANTONIO  GARCÍA  TEIJEIRO


Estou escoitando a John Lennon. Acabo de mercar algúns dos seus discos remasterizados. Un pracer. E decátome – imposible non facelo – de que levamos trinta anos sen John. Escribo un texto que me piden e, unha vez máis, emociónome diante da súa figura e da súa música. Non son tan inxenuo para pensar que era un anxo. De ningunha maneira. Mais tampouco o demo que certos xornalistas e escritores pretenden facernos crer. Celebro as súas cancións e non podo menos que recomendar que estean presentes nas aulas. Serven para collerlle gusto á música, para discutir, recrear ou cantar, sen máis. Non é pouco.

John Lennon
     
     Abro  as páxinas dun suplemento literario, Babelia, que tiña gardado entre os múltiples papeis que invaden a miña casa. Atópome cunha entrevista co escritor arxentino César Aira, de quen hai pouco estiven a falar cun bo amigo que lía o seu último libro. Di cousas interesantes este home. Entre elas, destaco a seguinte afirmación: “Estou na idade da relectura. Reler é un pracer dobre”.
     
       
César Aira

     Agrádame este comentario porque eu sempre insisto no tema da relectura, sobre todo a certos niveis. Ben sei que hai moito que ler e dá certa preguiza volver ao lido. Pero a riqueza que proporciona entrar de novo nunha obra interesante paga a pena salientalo. Captas detalles aos que non lles deras importancia, reparas en aspectos técnicos que pasaran desapercibidos na primeira lectura, comprendes mellor algúns comportamentos dos personaxes, rescatas algún secundario que pide que o escoites, entendes certas funcións da obra e ábreche un camiño amplo para achegalo aos teus alumnos, se es ensinante. Os mediadores ou mediadoras deben reler aquelas obras coas que traballan nas aulas. Hai que tentar sacarlle o zume ao máximo para que os alumnos gocen e perciban o espírito literario que te levou a recomendar ese libro.

     Relín moita LIX nestes últimos meses. Pensei nos meus alumnos e tamén en min mesmo.Fixen a relectura de Noite de voraces sombras de Agustín F.Paz (comprendín mellor certas obsesións que viven no libro) e gocei coas dúas novelas de Marilar Aleixandre, Rúa Carbón e A cabeza de Medusa. Dous libros intelixentes no tratamento de temas  tan delicados como a violencia en Euskadi ou a violación feminina. 
   

     

     Escritos de maneira maxistral, permitíronme descubrir matices que se me pasaran na primera lectura. Lectura/relectura, dúas facetas decisivas do desenvolvemento lector, que debemos ter en conta.  Encántanme escoitar os comentarios dos mozos e mozas perante un libro, as súas reflexións e a capacidade que teñen para valorar humanamente a vida que os rodea. Van descubrindo criterios e referencias que os sorprenden e nos sorprenden. A literatura debe xogar o seu papel.

     Mentres soa “Working class hero” de Lennon, penso nisto e en moitas máis cousas. Música e literatura, sempre da man. E canto axudan a sentirse ben!
    

                                          (Versión acústica da canción)

viernes, 15 de febrero de 2013

CADERNO ÍNTIMO (II)



                                                         Páxina  segunda

Como diluído en soños cruzados, sigo de costas ao mundo, porque sigo tendo medo. De fronte á  Nada. Non quero ver, prefiro ir pouco a pouco entre as sombras, dando voltas sobre min mesmo, quizais para atoparme canto antes. Mal asunto poñer prazos á vida. Difícil fuxir dunha existencia sórdida non buscada. Hai coágulos de bágoas atrasadas e recentes nos meus ósos. Albisco entre o branco da nada unhas siluetas que me resultan familiares. Serán as miñas, esas que perdín nun tempo xeado? Non o sei. Permanecerei  ao axexo.  Teño algunha forza, aínda, para desbotar das miñas entrañas os dous versos derradeiros dun poema do chileno, Sergio Parra, que baten en min dende hai algún tempo:  (…) cuando se está rodeado de hombres / que jamás levantarán a cabeza. Houbo momentos que, versos coma estes, estaban correndo polo meu corpo e non os daba botado fóra de min. Pensaba que nunca erguería a cabeza. Erguereina. O que non sei, neste intre, como. E dubido que volva ser o mesmo que fun noutrora. Mais non debo esquecer que houbo moitos noutroras e bastante ruíns, por certo. A través dos anos, o meu rostro foi cuspido por ananos , que diría Celso Emilio. E a miña vista confinada lonxe dos meus ollos entre nubes carbonizadas e os meus soños  asolagados baixo unha chuvia pertinaz que os confundía.
John Lennon
Las cartas de John Lennon
Pero agora, non. Agora sinto a rozadela  da man  da muller que me ama. E esa man da muller que me ama agasalloume Las cartas de John Lennon, editadas por Hunter Davis.Ai, John, John! Anxo ou diaño? Supoño que, por sorte, ningunha das dúas cousas. Un home con virtudes e defectos, coma todo ser humano. Igual? Non, non. Ti tes  a auréola de xenio. Iso hai que deixalo claro. Bico a muller que me ama e síntome transportado por Lennon ata os Beatles. Os Beatles, tan queridos por min! Eles lévanme a unha época de espazos  inermes . Non teño nostalxia deses anos de dor. Anos de soidade, de flores  esmagadas, de cruzar desertos cegos, de feridas mal cicatrizadas. Un náufrago sobre unha táboa fráxil descubrindo novos mundos. E logo comprendín. Os Beatles, con Lennon á fronte, eran o sinal agardado para rachar ataduras.  Aferreime a eles para berrar as miñas confusións. Eran bastante máis ca músicos. Canto ben me fixeron! Épocas de corvos e voitres que te afogaban nun fondo silencio. E ti berrabas cara ao teu interior. Un berro mudo. E doíanche os insectos que caían nas arañeiras. Aí quedaban para sempre. E cantabas Help!  E ninguén viña salvarte. Aí , de todos os xeitos, comenzou todo. Co berro e as súas cancións, os de Liverpool inxectáronme forza nas veas. Eran a causa da túa rebeldía. Case a razón de vivir. Rebeldía interna que que loitaba por sír a un mundo intraducible.  Algún día contarei como saíu. Ou non. Ao mellor enterro lembranzas nos rumores  indescifrables de bandeiras.
The Beatles
Este libro lévame  a sentir sensacións antigas.  A ter entusiasmos con manchas de sangue.  Pero, tamén, faime comprender que non se pode calar na segunda sílaba dunha palabra que precisas dicir, se queres coller a corda ou os elos da cadea da esperanza pola que tanto deveces.
Soa God na voz, cada vez máis crispada, máis alporizada de John Lennon. Deixa moi claro que non cre en ninguén.  Nin en Buda, nin en Mantra, nin en Elvis, nin en Dylan, nin sequera, nos Beatles. O soño, escoito, rematou. Esa é a realidade. Que podo dicir? O soño rematou. Yesterday! Eu era  o tecedor de soños pero  agora nacín. Eu era a morsa pero agora son John. Só creo en min. Yoko  e mais eu. Non cansei  de escoitar esta canción, cando saíra en vinilo. Estremecíame e fascinábame cada vez que a escoitaba.  Púñame a pel de galiña. Abro o libro para follealo. Por suposto, de costas ao mundo,. Detéñome, por casualidade,  na carta 179. Notas para unha canción de amor dedicada a Yoko en 1973. Comeza así :    Vida Coitelo. Nacido para chegar a ti. De todos os xeitos sobrevivín. ------------ muller. Nacido para estar contigo.                                      
John e Yoko
Vida . Coitelo. Sóame moi preto. Non vou falar do coitelo que levou por diante á miña nai. Marcoume moito. Pode que o faga outro día.  Unha canción de John recordouma.  Uff! E Pimentel sen vir. Resístese. Xa virá, estou seguro.
Apreixo contra o meu peito o libro das cartas.
Ao fondo, a voz de John resoa : Óllame / Oh, por favor, óllame, meu amor. / Aquí estou (…) Si, Look at me, a canción anterior a God, se non estou trabucado. Que grande foi este home, fose como fose, na súa intimidade máis profunda ¡ Un símbolo. Un mito.  Amo a John Lennon, como amo os Beatles, como amo a Dylan, como amo a Cohen.
Pura emoción musical e poética.
Collo a man da muller que me ama e pouso nela uns bicos.
Vida. Luz. Sombras. Vida.  Imaxina…

                

                                                      

                                                                                O VELLO SOÑADOR


miércoles, 8 de diciembre de 2010

Treinta años sin John Lennon


Se cumplen hoy treinta años de la trágica muerte de John Lennon, acaecida en Nueva York el 8 de diciembre de 1980. Más que un músico y letrista de pop, John Lennon es el símbolo de toda una generación, una figura que puede ser descrita con toda propiedad con el término icono, palabra que, por desgracia, tantas veces se tiende a aplicar hoy en día con demasiada ligereza. Para Antonio García Teijeiro, Lennon es una influencia esencial no sólo en su obra, sino también en su existencia vital, y la música que nos legó tanto en solitario como con los Beatles ocupará siempre un lugar privilegiado en su banda sonora particular. Antonio escribió el siguiente texto (que presentamos primero en su versión original en gallego y después en traducción castellana) como semblanza poética de John Lennon y su música.


Trinta anos sen John. Sen o rostro máis desconcertante dos Beatles.

Trinta anos sen a rebeldía dun rebelde que nunca deixou de selo.

Trinta anos sen a presenza viva dalguén que fixo da transgresión o eixo fundamental da súa vida.

Trinta anos sen un dos músicos que superaron a barreira musical para se converter en iconas sociais e manter o lume da incorrección necesaria.

Trinta anos sen un xenio que fixo da confusión, música; da hipocrisía, loita; da inxenuidade, máis música.

Porque John foi moitas cousas. Cada pouco, sae un libro tentando poñer á descuberta os puntos escuros da vida de Lennon. Que máis dá! Tanto ten! Con el os Beatles foron máis Beatles.

Con el as letras rabuñaron conciencias.

Con el os sons racharon conservadurismos falsos e nocivos.

Eu, como Aute, no seu tema "Imaginación", tamén quixen imaxinarme coma el na súa canción, un mundo sen fronteiras, sen patrias nin bandeiras, un pobo sen nación.

Con John, imaxinei, reneguei, entendín os heroes da clase obreira, sentín a ausencia dunha nai, e mirei cara a Deus para crer unicamente no ser humano e todo o que o enriquece: a música, as palabras, a poesía, a luz do mar, o teatro, os solpores avermellados, as treboadas baixo un teito, as túas, John, as túas cancións.

Trinta anos sen John.

Agárrome ás palabras de Aute, de novo, e remato estas rápidas liñas de lembranza:

"Pero ya lo ves,
mi querido John,
nada es lo que es,
todo es sin razón,
todo está al revés,
nada es corazón."

Daquela, poño a súa música para que aviveza o aire e emociónome coa súa voz que xeme.
Claro, trinta anos sen John, mais quédannos eternamente as súas cancións.

ANTONIO GARCÍA TEIJEIRO




Treinta años sin John. Sin el rostro más desconcertante de los Beatles.

Treinta años sin la rebeldía de un rebelde que nunca dejó de serlo.

Treinta años sin la presencia viva de alguien que hizo de la transgresión el eje fundamental de su vida.

Treinta años sin uno de los músicos que superaron la barrera musical para convertirse en iconos sociales y mantener vivo el fuego de la incorrección necesaria.

Treinta años sin un genio que hizo de la confusión, música; de la hipocresía, lucha; de la ingenuidad, más música.

Porque John fue muchas cosas. Cada poco tiempo sale un libro que intenta poner al descubierto los puntos oscuros de la vida de Lennon. ¡Qué más da! ¡No importa! Con él los Beatles fueron más Beatles.

Con él las letras arañaron conciencias.

Con él los sonidos rompieron conservadurismos falsos y nocivos.

Yo, como Aute, en su tema “Imaginación”, también quise imaginarme, como él en su canción, un mundo sin fronteras, sin patrias ni banderas, un pueblo sin nación.

Con John, imaginé, renegué, entendí a los héroes de la clase obrera, sentí la ausencia de una madre, y miré hacia Dios para creer únicamente en el ser humano y en todo lo que lo enriquece: la música, las palabras, la poesía, la luz del mar, el teatro, las puestas de sol rojizas, las tormentas bajo techo, las tuyas, John, tus canciones.

Treinta años sin John.

Me agarro a las palabras de Aute, de nuevo, y termino estas rápidas líneas de recuerdo:

“Pero ya lo ves,
mi querido John,
nada es lo que es,
todo es sin razón,
todo está al revés,
nada es corazón.”

Entonces, pongo su música para que avive el aire y me emociono con su voz que gime. Claro, treinta años sin John, pero nos quedan eternamente sus canciones.

ANTONIO GARCÍA TEIJEIRO