martes, 16 de febrero de 2021

PALABRAS URXENTES NA MORTE DE JOAN MARGARIT

 

Con Joan Margarit no Liceu de Barcelona en 2007


Foise Joan Margarit, tan en silencio e sen grandes aspaventos. Foise o home, pero nunca o poeta: ese queda, permanece vivo na súa obra que tanto di da persoa e do seu espírito creativo.

Foise o anunciador de estrelas, transmisor de mundos, ás veces moi tristes, que a súa poesía facía máis levadeiros.

Poesía clara, difícil nalgúns momentos, mais sempre bondadosa e intensa. Con antecedentes na lírica de Salvador Espriu ou Miquel Martí i Pol, Margarit posúe unha obra moi valorada tanto polos lectores e lectoras coma pola crítica especializada debido ao xeito de saber dotala das ensinanzas da vida, de ter presente a historia común e convertelas en poemas, verdadeiros vendavais das nosas propias imperfeccións.

Partillando palestra no Liceu (2007)

A dureza e, ao mesmo tempo, a tenrura do refuxio contra a intemperie fan da súa poesía un horizonte cara ao que debemos camiñar para sentírmonos seres humanos abertos e ateigados de optimismo e redención.

Coñecín a Joan Margarit en Barcelona co gallo dunha palestra que partillamos no Teatro do Liceu sobre a poesía de Paco Ibáñez un día de Sant Jordi no ano 2007. Foi moi afable e agarimoso e falamos de jazz, xénero do que era un grande especialista, ademais de Paco e de poesía.

A derradeira vez que estiven con el tivo lugar en 2016 no Teatro Apolo de Madrid, cando na compaña de Bernardo Atxaga e de Luis García Montero subimos ao escenario para recitar os nosos poemas, nas nosas respectivas linguas, á beira de Paco Ibáñez que cantou en castelán, catalán, éuscaro e galego. Foron tres noites inesquecibles nas que sentimos o agarimo do público, o respecto e, mesmo, a admiración, polos versos recitados e cantados nas distintas linguas do Estado. 

Teatro Apolo (Madrid) Atxaga, Margarit, Paco, AGT e García Montero (2016)

Concordo coas palabras de José-Carlos Mainer quen sitúa a poesía de Margarit entre a dos poetas que “non adoitan abandeirarse na espontaneidade senón na densidade e que escriben para mellor dominar e entender o que viviron, evitando absolverse a si mesmos (polo menos, non demasiado), substituíndo a complicidade ou o pudor pola destemplada lucidez”.  (Antonio García Teijeiro)

 



Leamos un poema de Joan Margarit e lembremos decote a forza e mais a necesidade da poesía, da súa poesía.

 

 

EL PARE

 

Em guardava un lloc al seu costat

en un tren que es perdía a l´horitzó.

 

El recordo acostant-se, indefens, al final.

Però, amb trajo i corbata,

semblava encara que estigués manant.

Tenia molta por. Molta. I en canvi,

transmetia una nova dignitat

agafant, elegant, l´ultim revolt.

 

Sento el perill passant vora els miralls.

I en el pedregal trist de la infantesa,

amagat, l´escurçó del seu amor.

 

                                                (Do libro Casa de Misericordia (E. Visor)


jueves, 11 de febrero de 2021

A LUZ DAS PALABRAS (81) Sergio Andricaín

 



Sergio Andricaín é unha desas persoas que queres e admiras dende o primeiro minuto que contactas con el. E isto pasa cando ese contacto se produce a través de correos, redes sociais ( facebook, por exemplo) ou cando les o que escribe en calquera momento. E un pregúntase, como será en persoa ese encontro? E devece por que teña lugar. Apertar a Sergio é unha das cousas pendentes que teño na vida.

     Sergio Andricaín é unha persoa, sensible, tenra, pero forte. Intelixente e coas ideas claras do seu papel na sociedade.  Non se dobra con facilidade. Investigador cultural, asesor de programas de lectura, profesor, editor de revistas, director da Fundación Cuatrogatos, de Miami e escritor.

          Estou desexoso de cambiar libros con el. Gústame o que leo e valoro o seu carácter aberto e xeneroso, cun gusto literario exquisito.

     Necesita máis razóns para que estar presente en Versos e aloumiños?

Dende logo que non. Sóbranlle.

    Aquí temos os seus textos para gozarmos deles.

     É un privilexio que lle agradecemos.


Sergio Andricaín



             Tres poemas alegres y un cuento triste


Todos los poemas pertenecen a Libro secreto de los duendes, de Sergio Andricaín (Editorial Panamericana: Bogotá, 2017). El cuento fue escrito expresamente para la colección de postales Tris Tras, publicadas por la Fundación Cuatrogatos, a partir de una ilustración de la artista argentina Claudia Degliuomini.



La pradera de los unicornios

Allá lejos, muy lejos,
en los confines del mundo,
donde el cielo y la tierra se besan,
hay una enorme pradera
poblada de unicornios.
Para cada persona y cada duende existe uno:
yo tengo el mí­o; tú, el tuyo.
Solo hace falta que lo llames con el pensamiento.
Entonces vendrá junto a ti
con su trote grácil y su aliento cálido.
Si estás alegre, compartirá tu risa.
Si estás triste, se llevará las penas.
Allá lejos, muy lejos,
en los confines del mundo,
un amigo espera por ti.



Melusina

Melusina tiene pena
por su gran cola de pez,
y la oculta de la gente
en una tina de Fez.

Entre semana va y viene
ligera sobre sus pies,
pero el sábado se encierra
donde no la puedan ver.

Por amor a un caballero
de hada pasó a mujer
y en castigo la volvieron
algo que no quiso ser.

 


Hechizo

Con esta varita
te convertiré
en flor de naranjo,
en olor a ciprés,
en flama naranja,
en luna o en pez,
en viento que ulula
o en hoja de té.

Si dices que sí,
te transformaré;
si dices que no,
también lo haré.

Con esta varita
te hechizaré,
quieras o no quieras
en un dos por tres.





                                                              Caminos

Primero, nuestro pueblo se quedó sin hombres. Casi todos marcharon al Norte; prometieron enviar dinero, reclamar a sus familias o volver con las maletas desbordadas de regalos. Promesas que pocos cumplieron.

Luego se fueron las mujeres, partieron también tras el rastro de sus esposos, nuestros padres, con la ilusión de hallarlos y de ayudar a los que quedamos atrás.

Después nos tocó a los chicos, a los hijos de los hombres y las mujeres que hace tiempo partieron. Emprendimos un camino incierto y lleno de peligros, con el ansia de reencontrar a nuestros padres, salir de la pobreza y la violencia. Caminamos por senderos polvorientos, subimos a camiones y buses, nos trepamos en la espalda de la Bestia Aulladora, nos defendimos de los coyotes como pudimos…

Ahora atravieso el desierto. Todo reverbera bajo la luz implacable del sol. No sé si estoy sola o si esas figuras que veo junto a mí son mis compañeros de viaje… ¿Serán fantasmas? Pienso en lo feliz que me haría una gota de agua, una sencilla gotita en mi lengua. Me siento como una flor de cactus sedienta.

Quisiera que una ráfaga fresca me levantara por los aires y me hiciera llegar a un lugar donde las sombras me protejan, donde haya ríos que fluyan y árboles repletos de frutos, donde estén mis padres esperándome con los brazos abiertos…

 


                                                Para saber  máis de Sergio


Sergio Andricaín (Cuba-Estados Unidos)

Graduado en Sociología en la Universidad de La Habana. Fue investigador del Centro de Investigaciones Culturales Juan Marinello, del Ministerio de Cultura de Cuba. En Costa Rica, asesoró el programa nacional de lectura del Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes y fue profesor del Taller Modular de Promoción de Lectura, desarrollado por la Oficina Subregional de Educación de la UNESCO para Centroamérica y Panamá. En Colombia trabajó como oficial de proyectos del CERLALC y como editor de la revista infantil de la Fundación Batuta. En Estados Unidos dirige la Fundación Cuatrogatos. Ha publicado, entre otros libros, ¿Dónde está el niño?, Conoce a Dulce María LoynazSirena y puntoLa noche más nocheDragones en el cieloLa caja de las coplas, Cuando sea grande, Había otra vez. Historias de siempre vueltas a contar, Libro secreto de los duendes, Un zoológico en casa y Escuela y poesía, junto a Antonio Orlando Rodríguez.

 



martes, 9 de febrero de 2021

EL DR. SEUSS: LA POESÍA INFANTIL DE THEODORE GEISEL

Millones de niños y niñas en el mundo anglosajón dibujan una sonrisa en sus rostros y les empiezan a brillar los ojos cuando escuchan el nombre del Dr. Seuss, seudónimo tras el que se esconde uno de los mejores poetas infantiles de la historia de la literatura norteamericana en lengua inglesa: Theodore Geisel. Menos conocido en los países hispanohablantes quizá por la dificultad que entraña traducir su poesía a otras lenguas, el Dr. Seuss ha creado obras de gran originalidad tanto en el aspecto lingüístico como en el visual, ya que acompañaba sus versos con sus propias ilustraciones, llenas también de movimiento y dinamismo, en títulos como The Cat in the Hat, The Lorax o How the Grinch Stole Christmas, por citar solo algunos. Muchas de sus obras se han llevado, con mayor o menor éxito, al cine y a la televisión a lo largo de los años, y de esa manera sí que Geisel ha llegado a disfrutar de cierta popularidad fuera de los límites del contexto anglófono. Su poesía infantil sigue siendo un modelo por su carácter lúdico, rítmico y onomatopéyico, y sus libros se adentran de una manera muy personal en temas complejos como el consumismo, el ecologismo o incluso la carrera armamentística, pero siempre con un profundo respeto por los lectores más pequeños y alejándose convenientemente de todo moralismo. En este vídeo, Antón García-Fernández ofrece un comentario crítico sobre la obra del Dr. Seuss, y anima a los lectores y las lectoras de Versos e aloumiños a que se acerquen a la obra de Geisel, ya sea en su versión original inglesa o en traducción. Para verlo, no tenéis más que hacer click en este enlace.


Algunos de los personajes creados por el Dr. Seuss.


jueves, 4 de febrero de 2021

A LUZ DAS PALABRAS (80) Ana Alcolea

 




Coido que foi en 2013 cando caeu nas miñas mans un libro que me cativou: El retrato de Carlota. Así souben de Ana Alcolea. Intereseime por esta autora e vin que xa publicara El medallón perdido, tamén en Anaya, e, mesmo, que o tiña na miña biblioteca. Lino deseguido. E aí comezou a miña devoción por esta escritora aragonesa e tras destes dous libros viñeron moitos máis.

     Ana Alcolea nunca decepciona. Os seus libros posúen moita vida que se move entre o misterio, as arestas da vida e a capacidade de soñar que transmiten. E sempre, sempre, coa literatura por bandeira. Como debe ser.

     Coñecina persoalmente grazas a ese milleiros de encontros co seu lectorado que realiza por colexios e institutos de toda España. Veu a Vigo e vímonos varias veces, algunhas delas na compaña de persoas tan queridas como Ledicia Costas ou Gonzalo Moure.

     Ana prende dentro do lector. A súa literatura está ateigada dunha sensibilidade exquisita, o que fai que teña unha mangada de lectores fieis. E eu son un deles.

     En Versos e aloumiños dámoslle as grazas pola súa xenerosidade.

     Gozade, pois, do seu texto.


Ana Alcolea


            

                           Fragmento de una conferencia

 

 

  A menudo en mis encuentros con jóvenes lectores les digo que hacemos magia con las palabras, que somos magos, pero no solo los escritores, sino también los lectores. Me miran extrañados. Y entonces les explico que igual que el mago saca un conejo de una chistera aparentemente vacía, los lectores pasamos nuestros ojos o nuestros dedos por signos completamente arbitrarios y creamos en nuestra imaginación mundos diferentes para cada uno. Porque las palabras  significan cosas muy distintas para cada uno de nosotros. Ni siquiera significan lo mismo a lo largo del tiempo. La palabra «madre», por ejemplo, va cambiando de significado: cuando eres hija, cuando eres madre, cuando pierdes a la tuya… Entonces les cuento Romeo y Julieta, y después de tenerlos cinco minutos completamente absortos escuchando y viviendo las escenas de amor, el baile, el balcón, la pelea callejara, el veneno, el puñal, la muerte de ambos, les pido que cierren los ojos durante siete segundos y que recuerden de qué color tiene el pelo Julieta y de qué color va vestida. Es fascinante observar cómo cada uno, con las mismas  palabras ha creado en su imaginación una Julieta diferente. Entonces les digo que queda claro que son magos y creadores de historias y de personajes. Tanto o más que los escritores.

           El hecho de crear a través de las palabras quedó explicado ya a través de los antiguos mitos. Los hombres y las mujeres de la prehistoria veían que su imaginación creaba imágenes a partir de los sonidos que escuchaban y emitían. El significante y el significado se unían en la palabra y en la imaginación, y quedaban inscritos en la memoria, en la individual y en la colectiva. 

Y así se iba creando el mito, al principio y en casi todas las culturas relacionado con la creación: los antigos egipcios tenían al dios Ptah, que creaba todo aquello que nombraba. En el Génesis de la Biblia, se dice que en el principio fue el verbo. El Dios cristiano también creaba nombrando. En los cuadros y frescos medievales de la Anunciación, pensemos en Fra Angelico y en artistas posteriores, las palabras que salen de los labios del ángel llegan al vientre de María, y son engendradoras. «Y el verbo se hizo carne y habitó entre nosotros». La palabra es engendradora. Es creadora.

Y al leer, y al escribir nos estamos creando a nosotros mismos. Somos lo que comemos, lo que bebemos, pero también lo que miramos, lo que leemos. Nos vamos alimentando con lo que vamos absorbiendo. Y las palabras las absorbemos ya desde la cuna. Antes de aprender a leer, el niño escucha relatos, narraciones, cuentos, que va absorbiendo y va generando en su cerebro la capacidad de pensar, de imaginar, por tanto, y a la larga, la capacidad del pensamiento abstracto, que es el que nos hace pensar más allá de las apariencias. Las apariencias no son sino sombras, como las de la caverna de Platón. Las ideas y la realidad están más allá, y para llegar a ellas necesitamos el pensamiento abstracto que nace ya en la recepción que el niño hace de las palabras que escucha en sus primeros años, en sus primeros meses de vida.

Porque las palabras tienen ese maravilloso don: hacen que cada lector las viva de una manera diferente. Y cree en su imaginación, lo más íntimo y secreto que tenemos, algo también distinto. Y al hacerlo, va creando aquí dentro, en la cabeza, la capacidad de imaginar, de pensar. Por tanto, va creando la posibilidad de tener pensamiento propio, crítico, reflexivo. Para no creerse lo que le digan los demás, y así poder ser libres. La lectura nos hace libres. No sé si mejores o peores, pero libres porque nos abre ventanas al mundo exterior, ese que ahí fuera, y que es casi infinito. Y al mundo interior: ese que tenemos aquí dentro y que es tan infinito como nosotros queramos.

Cuando escribimos y cuando leemos, creamos historias que hablan de nosotros mismos: de nuestras alegrías, de nuestras tristezas, de nuestros amores, de nuestros desamores. De nuestra melancolía, de nuestra felicidad. Por eso nos gusta leer. Y escribir. Porque al hacerlo, nos unimos a lo más íntimo del resto de la humanidad. Aquello que tenemos todos  en común. Aquello que es universal. Aquello que todos somos capaces de sentir, y a veces, no siempre, de expresar: la esencia de nuestros ser humano. Nos emociona lo mismo a través de los siglos, e independientemente de la edad que tengamos.

Como don Quijote. Aquel Alonso Quijano que había leído mucho. Tanto como Cervantes, no olvidemos a su creador. Ambos habían leído mucho. Y don Quijote no se había vuelto loco de tanto leer. No. Igual que Cervantes, que tampoco estaba nada loco. Tenía la cabeza muy bien amueblada. Don Quijote ha leído tanto que su mundo se ha hecho mucho más grande que su casa en un lugar de La Mancha, de cuyo nombre nadie se acuerda. Su mundo es el universo entero. Por eso quiere ser un personaje como los de las novelas que ha leído. Quiere ser un caballero de novela. Enamorado, compasivo, aventurero. Bueno. Quiere ser un hombre bueno. No consigue ser caballero, y tampoco tiene éxito en el amor. Pero sí que consigue ser un hombre bueno, y sí que consigue ser un personaje de novela. Cervantes, el mago Cervantes, lo ha convertido en el personaje más universal de la literatura. ¿Y por qué? ¿Porque estaba loco? No. Don Quijote es universal porque don Quijote somos todos. Todos somos don Quijote, porque todos queremos hacer de nuestra vida algo especial. Porque todos necesitamos creer que nuestra vida es especial. Porque todos necesitamos ver gigantes donde hay molinos. O donde hay gigantes…Esa fue la enseñanza más hermosa que nos enseñó don Miguel de Cervantes.

Esa, y que la palabra es el don más importante que nos ha sido concedido. Un don que alimenta al pensamiento, y que se alimenta de literatura, de teatro, de música, de poesía, de filosofía, de cine, de cultura. Eso que algunos piensan que no sirvenpara nada, porque no ven más allá de sus muy pequeñas narices. Todas las lámparas de la cultura, de la sabiduría,  son las columnas en las que se asienta el ser humano. Y así lo ha hecho a lo largo de los siglos de la Historia con mayúscula. No alimentar la cultura en todas sus variantes es “pan para hoy, y hambre para mañana”, por usar un refrán, de los que tanto le gustaban a Sancho Panza. Eso lo supo bien Cervantes. Y don Quijote, que se alimentó de cultura para poder amar y seguir amando, a su inexistente Dulcinea, a las gentes con las que se encontraba en su camino, pero sobre todo, a la palabra, siempre creadora, sanadora y dadora de vida.

Por eso, los escritores y los lectores hacemos magia todos y cada uno de los días. Una magia que hace que nuestra vida sea, si no eterna, sí casi infinita, como un efecto de espejos enfrentados. Y es que los lectores vivimos muchas más vidas que aquellos que no leen. Si no leemos, tenemos solo una vida. Una vida que puede ser más o menos monótona, más o menos excitante. Pero una. No podemos hacer dos cosas a la vez, ni viajar a dos lugares al mismo tiempo. La vida que vivimos es lineal, por mucho que nos parezca a veces que tenemos vidas paralelas. En cambio, cuando leemos, nos metemos en la madriguera, acompañamos a Alicia y encontramos infinitos países de las maravillas desde el sofá de casa, arropados con la manta, con una copa de vino en la mano, o con una taza de té humeante. Amamos, odiamos, tememos, sufrimos, disfrutamos, abrazamos a los personajes y vivimos con ellos sus historias de amor y de desamor. Sus vacíos y sus ausencias se convierten en los nuestros. Cazamos ballenas con Ismael y con el capitán Aqab. Compartimos tumba con doña Susanita en Comala. Reivindicamos nuestra libertad femenina con aquella pastora Marcela que inventó Cervantes, tan rodeado que estuvo siempre por las mujeres de su familia. Morimos de belleza en Venecia con Thomas Mann. Somos «Preciosa» en el viento con Federico García Lorca. Somos Diego, somos Isabel, y agonizamos de amor por ese beso que no nos dio aquel o aquella a quien quisimos hasta lo imposible. Y, por supuesto, amamos a Fermina Daza en los tiempos del cólera. Y nos enamoramos del príncipe Andrei con Natacha en la guerra y en la paz. Y somos Hyde a veces y Jekill en otros momentos con Robert Louis Stevenson, con quien viajamos además a una isla sin tesoro. Y somos Claudio, el tío de Hamlet, y nos dejamos manipular por un deseo de ambición desmedida y por la erótica que debe de tener el poder, según dicen. Y nos ponemos en la piel de Creonte en la tragedia de Sófocles, y reflexionamos acerca de  sus dudas terribles entre el deber social y el deber individual. Dudas que tenemos muchos y que deben de sentir muy cercanas los padres y las madres de la patria en estos tiempos encendidos de cólera y de zozobra que estamos viviendo. Tiempos para los que son más necesarias las palabras que los vapores de los augures o las pócimas de las brujas que Shakespeare inventó para Macbeth.

                                                                                                                                            ANA ALCOLEA

 


 
Nun encontro co seu fiel lectorado





                               Por se queredes saber máis de Ana


Nacida en Zaragoza en 1962, ha vivido también en Teruel, Cantabria, Madrid, Italia y Noruega. Estudió Filología Hispánica.  Ha sido profesora de Lengua y Literatura durante veintiséis cursos. Desde hace varios años se dedica a escribir y a impartir charlas en colegios, institutos, universidades, centros de profesores... También participa en grupos de lectura tanto independientes como promovidos por diferentes instituciones. Colabora en revistas culturales y en Heraldo de Aragón.  Sus encuentros con lectores y su afán por fomentar la lectura entre los más jóvenes la han llevado a viajar por toda España, pero también por Colombia, Francia, Italia, Andorra, Marruecos, Noruega o Estados Unidos.

Durante sus años de docencia escribió artículos de investigación, así como ediciones didácticas de obras tan variadas como Anillos para una dama, de Antonio Gala, Don Juan Tenorio de José Zorrilla, o los Cuentos de la selva de Horacio Quiroga. En 2001 publicó El medallón perdido, su primera novela, de la que se han publicado 33 ediciones. Desde entonces han visto la luz más de veinte libros, además de cuentos en libros colectivos. Entre sus títulos, El retrato de Carlota, Donde aprenden a volar las gaviotas, El bosque de los árboles muertos, La noche más oscura, La sonrisa perdida de Paolo Malatesta, Cuentos de la abuela Amelia, El vuelo de las luciérnagas, Castillos en el aire, El abrazo del árbol, El abrazo de la sirena, El abrazo de las amapolas, Tarek el africano, Seres fantásticos, El secreto del galeón, El secreto del espejo, El secreto de la esfinge, El secreto del colibrí dorado, El maravilloso mundo de la ópera, Napoleón puede esperar, El viaje de las estrellas doradas, Bajo el león de San Marcos, Postales coloreadas, El brindis de Margarita…

Su literatura ha sido premiada tanto nacional como internacionalmente. Ha sido finalista del Premio «Ateneo de Sevilla» en 2008, del Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil en 2012, del Premio «Templo de las mil puertas» en 2012, del Premio «Hache» en Cartagena en 2016, del Premio «Ciudad de Barbastro» y del Premio «Ignotus» en 2020. En 2017 fue pregonera de las Ferias del Libro de Zaragoza y de Monzón, y en 2020  ha pronunciado el pregón de la Feria del Libro de Teruel. Su novela La noche más oscura ganó el VIII Premio Anaya en 2011, el Premio CCEI, y también formó parte de la prestigiosa lista White Ravens, que cada año dicta la Internationale Jugendbibliothek de Munich; en la misma lista han aparecido también dos libros colectivos en los que participa: Aurora o nunca, y Como tú. Cinco de sus novelas juveniles han sido también reconocidas por la Fundación Cuatrogatos de Miami, que cada año presenta una selección de los que considera mejores libros para niños y jóvenes escritos en lengua española. Ha sido galardonada con el Premio «A la mejor comunicación en el Congreso de la Asociación de Profesores de Español» de 2000 en Pamplona, con el Premio «Artes y Letras» 2015 de Heraldo de Aragón, en su modalidad de Literatura Infantil y Juvenil, con el Diploma de la Asociación «Los Sitios de Zaragoza» en 2016. Ese mismo año obtuvo el Premio Cervantes Chico, que se otorga en Alcalá de Henares a un escritor de Literatura Infantil y Juvenil por su trayectoria. En 2019, en un acto solemne en el Paraninfo de la Universidad, fue nombrada «Alumna distinguida» de la Facultad de Filosofía y Letras de Zaragoza. En 2020, además de con el Premio de las Letras Aragonesas 2019,  ha sido distinguida con el Premio Búho. 






lunes, 1 de febrero de 2021

ARREDOR DOS MEUS LIBROS (I): Antonio fala da súa poesía infantil publicada entre os anos 1988 e 1999


A produción literaria de Antonio García Teijeiro esténdese ao longo de máis de tres décadas e comprende obras en diversos xéneros (poesía, narrativa, divulgación pedagóxica, etc.), tanto en galego como en castelán, por non falar de traducións a outras linguas. Nesta nova serie de vídeos, Antonio conversa co seu fillo, Antón García-Fernández, arredor dos seus libros máis salientables. A idea é simplemente que Antonio lembre algunhas anécdotas e partille algunhas impresións persoais encol de cada libro e do seu proceso de composición.

A primeira entrega da serie está adicada á poesía infantil e comprende unha conversa duns cincuenta minutos de duración, dividida en dúas partes. A primeira delas abrangue os anos entre 1988, cos primeiros poemarios infantís de Antonio (Coplas, Nenos e Aloumiños), e 1995, xusto antes da publicación de Na fogueira dos versos. Podedes vela e escoitala aquí:




A segunda retoma a conversa no intre da aparición de Na fogueira dos versos en 1996 e chega ata finais da década dos noventa. Nesta segunda parte, Antonio fala da importancia que para el tivo este libro e lembra a emoción que lle supuxo ler algúns dos seus poemas perante unha audiencia internacional na Universidade de Padua co gallo do galardón Pier Paolo Vergerio. Podedes atopar esta segunda parte da conversa aquí:



Agardamos que vos pareza interesante e prometemos que este proxecto terá continuidade ao longo dos vindeiros meses. A intención é que Antonio chegue a falar practicamente de todos os libros que compoñen a súa xa extensa bibliografía.


                                                    ANTÓN GARCÍA-FERNÁNDEZ