Mostrando entradas con la etiqueta infantil. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta infantil. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de enero de 2013

A luz das palabras (8): Pedro C. Cerrillo

Desde hace muchos años, vengo trabajando en la promoción de la lectura en las escuelas.

Desde hace muchos años, trabajo para que la literatura infantil tenga una presencia real y adecuada en el entorno escolar.


Hace ya muchos años, esto era una labor casi épica. Sin apoyos económicos, con la indiferencia de los compañeros, con la incomprensión de una sociedad que creía que la LIJ no poseía solidez ni importancia en el desarrollo integral de los niños. Y aún no estoy muy seguro de que lo crea. Pero yo seguía creyendo (y todavía creo) en la palabra literaria, no solo como un entretenimiento, sino como algo necesario en el devenir de unos pequeños lectores y lectoras que se iban haciendo mayores sin libros de literatura. Muchas personas solo confiaban en el libro de texto como apoyo para que los estudiantes progresasen y se preparasen para el futuro.


Recuerdo que el trabajo para revertir la situación se me hizo ímprobo. Pero no desfallecí y procuré informarme, asistir a pequeños cursos y reuniones, en donde otros docentes abrían caminos por los que yo quería transitar. Recuerdo cómo en el colegio donde aún trabajo, no había nada en este campo. Compré una buena cámara de fotos, compraba libros para mí, hacía mis propias diapositivas, reunía a los padres y madres a las siete de la tarde para enseñarles los tipos de libros, de ilustraciones, de letra, de extensión, de temas y, al mismo tiempo, inculcarles la importancia de la lectura de sus hijos e hijas en su casa.


Recuerdo a Miguel Vázquez Freire comunicando sus experiencias. Recuerdo a Nardo Carpente, con las suyas. Recuerdo mis propias experiencias en las aulas, creando las primeras bibliotecas de aula, la primera biblioteca de centro, el CLAP (Club de Amigos de la Poesía), un grupo de alumnos/as que se reunían conmigo, por la tarde al salir de clase, para escribir, hablar sobre libros y para escuchar cantautores que tuviesen algo que decir (Moustaki, Aute, Serrat, Patxi Andión y, cómo no, Paco Ibáñez, entre otros). Fue una experiencia preciosa. Había que ver a los chavales recitando sus poemas, dando opiniones sobre lo leído. Un placer. Hace unas semanas, uno de ellos, todo un hombre hecho y derecho me llamaba y compartimos unas horas hablando del CLAP y de la vida.


Pero la labor, en general, era dura de verdad. Los primeros cursos que impartí con el citado Nardo Carpente para maestros/as con ganas de progresar en una línea innovadora en la lectura y en la escritura creativa, y de tantos cursos que fui dando a lo largo de Galicia y fuera de ella, para que el libro fuese el centro principal de algo que se llamó "animación a la lectura", y no siempre animaba a leer, resultaron muy gratificantes. Recuerdo el impacto que me produjo la lectura de la Gramática de la fantasía de Gianni Rodari. Fue un descubrimiento portentoso. Dio un vuelco completo a todo lo que se estaba haciendo hasta entonces. Aquí, mucho nos influyó Federico Martín con sus innovaciones rodarianas, prácticas y novedosas.

Pero yo, por quien siento una admiración, un respeto y un cariño enormes es por Pedro C. Cerrillo Torremocha. En él me apoyé siempre, por su rigor en la investigación, por su amenidad, por su claridad de exposición y porque muchas de sus reflexiones, muy trabajadas a lo largo de los años, coincidían con las mías.


Siempre he defendido la necesidad de un maestro/a fijo en las bibliotecas de los Centros. Y, siempre he creído, que la LIJ debía entrar en la Universidad, para formar a los futuros maestros y maestras en algo que deberían tener presente en cada momento de su vida en las aulas.
Pedro Cerrillo, director del CEPLI (Centro de Estudios de Promoción de la Lectura y Literatura Infantil) consiguió que yo pudiese ver cumplidos estos deseos míos, al introducir la LIJ en la Universidad de Castilla-La Mancha. Este licenciado en Filología Románica, Doctor en Filología Hispánica y Catedrático de Didáctica de la Lengua y Literatura en la Facultad de Educación y Humanidades de Cuenca (UCLM) consiguió dirigir el Máster de la Promoción de la Lectura o la LIJ de la propia UCLM.


Pedro ha sido siempre mi referencia principal en este terreno. Porque ha investigado a fondo la historia de la literatura infantil. Ha dado cursos en medio mundo y siempre es un placer escucharlo. En cualquiera de sus conferencias se aprende muchísimo sobre el tema. Sus líneas de investigación caminan preferentemente por la literatura medieval y por la lírica de tradición popular. Gran cantidad de conferencias, artículos y libros publicados son el testimonio firme de un hombre recto, serio, autor de un trabajo riguroso y rico, como gran investigador y divulgador que es.


Entre sus libros, que a mí me enriquecieron, están Sobre zazaniles y quisicosas: estudio del género de la adivinanza (en colaboración con Mª Teresa Miaja), Adivinanzas Populares Españolas (Estudio y antología), el volumen que coordinó con César Sánchez Ortiz, La palabra y la memoria (Estudios sobre la Literatura Popular Infantil), La voz de la memoria (Estudios sobre el Cancionero Popular Infantil) y unos cuantos sobre fábulas, tradición y modernidad de la literatura oral, guías de lectura y antologías de la Generación del 27...

La mayoría de ellos están editados por el Servicio de Publicaciones de la UCLM. y son de un interés excepcional. En el año 2007 publica un libro esencial para profesores de Primaria, Secundaria y Bachillerato, así como para alumnos que estudian Magisterio, lleno de claves para enfrentarse a la enseñanza de la Literatura con criterios y métodos diferentes a los historicistas que han prevalecido hasta ahora. El libro lleva por título Literatura Infantil y Juvenil y educación literaria. Hacia una nueva enseñanza de la Literatura (Ediciones Octaedro. Col. Recursos). Es una verdadera joya que ilumina los caminos sombríos que hay que recorrer para un mejor rendimiento de los niños en las aulas en el terreno de la lectura.


Admiro, repito, respeto y me encanta escuchar y leer a Pedro Cerrillo. Por eso está en Versos e Aloumiños, con un gran texto de investigación sobre la famosa Editorial Calleja. Es algo largo pero posee un encanto y una importancia de envergadura. Es un texto que le encargaron a Pedro sobre "Calleja", para el catálogo de una exposición sobre el editor.


Animo a leerlo completo. Nadie se sentirá defraudado. Tenemos la obligación saber cosas del pasado. Tenemos la obligación de saber de dónde venimos. Y no quiero terminar de hablar de este tema, sin recordar la labor que la profesora Blanca-Ana Roig Rechou con un maravilloso equipo, está llevando a cabo en la Universidad de Santiago con la LIX. Es un trabajo que, conflictos aparte, el tiempo pondrá en su sitio. Quedará su labor investigadora en volúmenes más que interesantes que cubren un terreno yermo y que permitirá, en su momento, a otros investigadores/as no partir de cero. La literatura infantil y juvenil gallega está en muy buenas manos y ese ejemplo lo han de seguir muchos más.


Pedro C. Cerrillo


El editor Saturnino Calleja
LOS CUENTOS DE CALLEJA

“Tienes más cuento que Calleja” es una frase coloquial, popularizada a principios del siglo XX, que cientos de miles de españoles han usado en alguna ocasión y que en el año 2001 fue admitida como tal coloquialismo en el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua. Aunque es una frase que se suele usar en tono despectivo, su origen está relacionado con la prolífica labor editorial del burgalés Saturnino Calleja Fernández, continuada por algunos de sus descendientes.

Muchas personas que conocen la expresión antes mencionada se sorprenderán al saber que el tal “Calleja” existió de verdad y que fue el fundador de una editorial que se dedicó, sobre todo, a la publicación de cuentos para niños. El ingenio popular acuñó esa expresión que ha superado en popularidad a quien le dio el nombre propio.

La Literatura Infantil en el Siglo XIX

Pese al enriquecimiento que había experimentado la Literatura Infantil en el siglo XVIII, no sólo no había logrado desprenderse de sus connotaciones educativas y moralizantes, sino que las extremó, debido, sobre todo, al empecinamiento de muchos educadores de aquellos años que, metidos a escritores, se dejaron dominar por un exclusivo afán didáctico, esforzándose en acomodar el libro a la medida de los hijos y descendientes de las clases pudientes.

En el siglo XIX, y con la extensión progresiva de la escolaridad, la infancia llega a ser considerada como público lector con características propias, aunque la escuela será, lógicamente, la primera y gran destinataria de las ediciones infantiles. Esto que se produjo en muchos países europeos (Inglaterra, Francia o Alemania), no llegó a producirse con la misma intensidad en España.

La llegada del Romanticismo abrió una nueva vía en la literatura (en algunos casos, se reabrió): la del interés por las manifestaciones literarias de tradición popular. Con el movimiento romántico se revitalizaron los folclores nacionales (son buenos ejemplos los de los hermanos Grimm en Alemania, Afanasiev en Rusia, o, incluso, Fernán Caballero en España). Pero, además, con el XIX nos llegó la primera gran figura de la Literatura Infantil: Hans Christian Andersen (1805-1875), que es quien dio un impulso, por primera vez y de verdad, a la literatura para niños. La obra de Andersen abandonó, al fin, una buena parte de los componentes didácticos que solía tener la Literatura Infantil, al tiempo que se despreocupó de lo preceptivo que tanto encorsetaba la literatura escrita para niños en el siglo anterior: el mundo literario de Andersen es, en primer lugar, un auténtico mundo literario; y en segundo, un mundo que está lleno de fantasía y de lirismo.



Un poco más tarde, ya a mediados del siglo, con el Realismo, el camino iniciado continuó. Los nuevos personajes y los nuevos temas responderán a la impronta del momento: se asoman a los libros los representantes de la pequeña burguesía y las clases medias, con sus problemas y con sus ilusiones; se supera, por fin, el didactismo didascálico y la Literatura Infantil empieza a ser verdadera literatura, aunque a veces pueda contener alguna intención educativa. En el siglo XIX nació también el gusto, a veces incluso pasión, por la ciencia, lo que provocó un caudal de obras de divulgación científica e histórica, algunas de indudable calidad artística, como las de Julio Verne.

En España, las mejores pruebas del interés, moderadamente creciente, por la literatura para niños las tenemos en algunas obras, bien es cierto que aisladas en el conjunto de sus producciones, de los románticos Zorrilla y Hartzenbusch, de los prerrealistas Fernán Caballero y Antonio Trueba, y del realista Luis Coloma. Todos ellos, en algún momento, escribieron cuentos, fábulas o leyendas; algunas de esas obras han pasado al repertorio clásico de la Literatura Infantil: el cuento de Ratón Pérez de Luis Coloma, que lo escribió para Alfonso XIII, cuando este tenía solo ocho años, por encargo expreso de su madre, es un buen ejemplo de lo dicho.

Además, la aparición de la editorial Bastinos en Barcelona (en 1852), como editora de libros infantiles, y la publicación de los primeros cuentos para niños de la editorial Calleja, en Madrid en 1884, marcaron, probablemente, el inicio de una literatura infantil española diferente, en la que se ofrecía un modelo distinto de libros infantiles, más apartado de sus corsés educativos. García Padrino (1) se refiere a los últimos quince años de este siglo, con el afianzamiento de la monarquía constitucional y el dominio social de una burguesía acomodada y conservadora, como un momento en que se renovaron las preocupaciones por el lugar del niño en la sociedad y por las condiciones de la más adecuada educación; en el ámbito propio de la Literatura Infantil, aquellos cambios en la sensibilidad burguesa se tradujeron en algunas iniciativas de indudable importancia, como la ya citada creación de la editorial Calleja.

La Editorial Calleja


Saturnino Calleja Fernández (1853-1915), el fundador, nació en Burgos, aunque su familia era originaria de la localidad burgalesa de Quintanadueñas. Su padre, Fernando Calleja Santos, fundó en 1876 un negocio de librería y encuadernación, en la calle de la Paz de Madrid, que su hijo Saturnino compró en 1879, convirtiéndolo en la Editorial Calleja, una editorial que aportó dos grandes novedades al mundo de la edición española de aquellos años: publicó grandes tiradas de libros y cuentos para niños que se vendían a precios muy baratos, por un lado; y, por otro, realizó ediciones muy bien ilustradas con obras de muchos de los mejores artistas de la época, logrando atraer a la lectura de aquellos libros a millones de niños españoles e hispanoamericanos.

La labor editorial de Calleja, continuada por dos de sus siete hijos, Rafael y Saturnino Calleja Gutiérrez, quienes mantuvieron la empresa durante más de setenta y cinco años, fue fundamental para la difusión y popularización de la Literatura Infantil en España, incluso desde una singular posición de editores/compiladores, que luego comentaré, y admitiendo que tuvieron un claro interés por lo doctrinal y lo instructivo como función esencial de sus libros. La buena Juanita, Flora o Juanito serían tres libros que representarían fielmente esa postura y que fueron muy leídos en las escuelas españolas del último cuarto del siglo XIX y durante muchos años del siglo XX. Juanito es la traducción, probablemente también la ampliación personal con finalidad pedagógica, que el propio Saturnino Calleja hizo del Giannetto del italiano Luigi A. Parravicini (editado en Italia en 1849) y publicado por Calleja en 1880 en su Tesoro de las escuelas; es un libro sobre el transcurrir cotidiano de la vida del niño que le da el título:


No hay otros hechos especiales o extraordinarios en ese transcurrir diario que no sean los propios de una idílica existencia. Y si el protagonista debía enfrentarse a una desgracia – la pérdida de sus padres, cambios repentinos de fortuna…–, era utilizada como pie forzado para insistir en la necesidad de las virtudes exaltadas, como medio seguro para superar las más graves dificultades y asegurarse un feliz porvenir. (2) 


Calleja contribuyó también a la renovación de los libros escolares españoles, distribuyéndolos por las escuelas de los pueblos de España, en las que los maestros tenían que batallar diariamente con una absoluta falta de medios. Saturnino Calleja fundó, en 1884, y dirigió la revista La Ilustración de España, en cuya cabecera se podía leer "Periódico consagrado a la defensa de los intereses del Magisterio Español"; la revista se entregaba junto al boletín El Heraldo del Magisterio. En su afán por dignificar el trabajo de los maestros, Calleja creó la Asociación Nacional del Magisterio Español y organizó la Asamblea Nacional de Maestros. Su política de tiradas de libros altas y precios muy bajos era coherente con estas inquietudes y con su idea de que los libros para niños eran un poderoso instrumento para la educación de los más desfavorecidos: conocidísima es su colección de cuentos económicos, al alcance de todos los bolsillos pues su precio era de 5 y 10 céntimos. El propio Saturnino fue autor de algunos libros escolares, sorprendiendo por la variedad de tema que trataba: geografía, ciencias naturales, historia, higiene, geometría o cocina; de esos libros se hicieron numerosas ediciones que llegaron, durante muchos años, a las escuelas españolas y a las de bastantes países de la América de habla hispana.

La trayectoria de la editorial Calleja presenta cinco etapas diferenciadas:

1ª. Los inicios. Entre 1876 y 1884. Es un periodo dedicado solo al libro escolar e instructivo, siendo el director el propio fundador, Saturnino Calleja Fernández.

2ª. La expansión. Entre 1884, en que se editan los primeros cuentos infantiles y 1915, año en que muere el fundador y director.

3ª. La renovación. Entre 1915 y 1928. En este periodo el director de la editorial es el hijo del fundador, Rafael Calleja. En 1918 el sello editorial fundacional “Casa Editorial Saturnino Calleja” cambió de nombre y pasó a denominarse “Editorial Calleja, S.A.”

4ª. La consolidación. Entre 1928 y 1936. Es un periodo dirigido por otro hijo del fundador, Saturnino Calleja Gutiérrez, en el que la editorial se mercantiliza, llegando a perder la familia Calleja la participación mayoritaria a partir de 1931.

5ª. La posguerra. Entre 1939 y 1959. Es una etapa de declive y repetición. El último libro se publicó en 1958 y la editorial desapareció al año siguiente. En 1960 se subastaron todos los bienes de la editorial.


Hay un hecho muy significativo de las ediciones de Calleja que explica esa singular posición del editor a que antes me referí: la tendencia a no señalar el nombre del creador o del adaptador del texto, lo que facilitó la extensión de la expresión “Cuentos de Calleja”, llegando a identificarse al editor con el autor de muchos de los libros. Lo mismo sucedió con muchos cuentos populares, anónimos en su origen, que, a partir del momento en que los editaba Calleja, su autoría se asociaba al editor burgalés, a veces con motivo, pues él los alteraba significativamente, transformando –incluso deformando– muchas de aquellas historias que llevaban vivas en la oralidad popular muchísimos años. Calleja no tenía ningún inconveniente en servirse de aquella literatura folclórica para transmitir sus lecciones y ejemplos. Esas alteraciones también las hizo en libros de autor conocido que él popularizó en España: a Los viajes de Gulliver, de Jonathan Swift (cuya primera edición inglesa es de 1726), Calleja le cambió el título, El país de los enanos, lo llamó en una ocasión, y En el país de los gigantes, en otra. No solo los títulos, también los argumentos podían cambiar de la mano de Calleja: Hansel y Gretel pasaron a ser Juanito y Margarita; a Pinocho no le da la forma Gepetto, sino un niño; El soldadito de plomo, en la edición de Calleja, era devoto de la Virgen del Pilar y no moría fundido por el fuego.

La Editorial Calleja publicó casi tres mil títulos diferentes. Aparte de las colecciones de libros escolares, libros religiosos y libros sobre diversos aspectos de la vida cotidiana (cocina, higiene, profesiones o urbanidad), la editorial lanzó diecisiete colecciones de libros infantiles con más de dos mil títulos y millones de ejemplares : “Recreo infantil”, “Biblioteca escolar recreativa”, “Biblioteca ilustrada para niños”, “Joyas para niños”, “Juguetes instructivos”, “Biblioteca de recreo”, “Colorín”, “Cuentos de Calleja”, “Pinturas infantiles”, “Cuentos de Calleja en colores”, “Cuentos para niños”, “Leyendas morales”, “Cuentos en postales”, “Biblioteca del bebé”, “Cuentos de plata”, “Pinocho” y “Biblioteca Perla”. De muchas de esas colecciones tenemos una buena muestra en estos libros de la colección particular de Julio Ayora que expone la Diputación Provincial de Cuenca.

Del total de esas colecciones quisiera destacar dos: en primer lugar, la excelente colección “Biblioteca Perla”, diseñada y editada con esmero, mediante la que se ofrecieron a los niños de la época colecciones de cuentos muy importantes, como la de los hermanos Grimm. En segundo lugar, la de Pinocho, uno de los grandes éxitos de Calleja desde el mismo momento de su aparición en el año 1917; este Pinocho, recreación de la historia creada por el italiano Carlo Collodi, era obra, en su escritura y en su imagen, de Salvador Bartolozzi, quien incorporó pronto otro fantástico personaje, Chapete, como compañero/antagonista de aventuras de su Pinocho. El éxito de este Pinocho llevó a Rafael Calleja Gutiérrez a crear una revista titulada Pinocho. Semanario Infantil (a partir del nº 18 el título se simplificó en Pinocho), dirigida por el propio Salvador Bartolozzi, y cuyo primer número apareció el 22 de febrero de 1925, al precio de 30 céntimos de peseta el ejemplar. Se publicaron varios cientos de números de la revista, y en ella aparecieron textos de importantes escritores, como Magda Donato, Edgar Neville, Antoniorrobles, Manuel Abril o José López Rubio, e imágenes de ilustradores como Penagos, Bartolozzi, Tono, Robledano, Pellicer, Emilio Ferrer o José Zamora.




Calleja popularizó en España los cuentos de las Mil y una noches, los cuentos de Charles Perrault y de Andersen, así como las fábulas de Esopo, La Fontaine, Iriarte y Samaniego, y algunas obras emblemáticas de Cervantes, Schmid, Madame d´Aulnoy, Emilio Salgari, Julio Verne, Daniel Defoe, Emily Brontë o Swift, entre muchos otros. Para ilustrar sus libros, Saturnino Calleja contó con artistas de la talla de los anteriormente citados, además de Méndez Bringa, Santiago Regidor, Cilla, Federico Ribas, K-Hito, Sánchez Tena, Reinoso o Manuel Ángel, muchos de los cuales eran colaboradores habituales de importantes revistas como Blanco y Negro, La Esfera o Estampa.

A partir de la tercera etapa de la vida editorial de Calleja, la empresa incorporó importantes avances técnicos, como la impresión en “offset”, un método de reproducción de documentos e imágenes sobre papel o materiales similares que aplicaba una tinta, generalmente oleosa, sobre una plancha metálica, casi siempre de una aleación de aluminio; la imagen o el texto se transfería por presión a un rodillo de caucho, para pasarla, luego, al papel por presión. Esta técnica, que venía a sustituir al sistema dominante anterior en el que la tinta pasaba directamente al papel, le dio a las ediciones una calidad de impresión superior, ya que el recubrimiento de caucho del rodillo de impresión era capaz de impregnar superficies con texturas irregulares. Además, Calleja incluyó cuatricomías en el interior de los libros, los maquetó en formatos diversos, algunos especialmente grandes, y aportó un nuevo concepto de libro ilustrado, muy cuidado y sin renunciar a popularizarlo entre todo tipo de lectores, incluyendo los de menor poder de compra.


“Instruir deleitando”

El empeño de Saturnino Calleja por atender las desatendidas escuelas de finales del siglo XIX y principios del XX, por proporcionar materiales escolares a sus maestros y por ofrecer a los niños los cuentos que él consideró que debían ser leídos pudiera concentrarse en la expresión “instruir deleitando”, que, en sí misma, puede esconder una contradicción. Pero así fue: Calleja dedicó su esfuerzo editorial a los cuentos –aunque a menudo elegidos, adaptados o alterados para conseguir su objetivo de moralizar o instruir– y a los libros escolares. Su gran valor es que lo hizo cuidando con esmero sus ediciones, ilustrándolas con trabajos de importantes artistas plásticos y haciéndolas llegar a todos los públicos.

De todo ello, el visitante de esta exposición, Nadie con más cuentos que Calleja. (Los “Calleja” de la colección de Julio Ayora), tiene cumplida muestra.

Pedro C. Cerrillo
Catedrático de Didáctica de la Literatura
Facultad de Educación y Humanidades de Cuenca

Universidad de Castilla La Mancha

NOTAS

(1) Para comprender la Literatura Infantil española en el periodo que va de 1885 a 1905, vid. García Padrino, Jaime (1992): Libros y literatura para niños en la España contemporánea. Madrid: Fundación GSR, pp. 17 a 38.

(2) Íd., ib., p. 21.

martes, 22 de enero de 2013

A luz das palabras (6): Espazo Lectura


Veño ben tempo manifestando que non normalizaremos a lectura ata que deixe de depender tanto da escola. Nos centros recomendan certos libros e logo, trabállanse ou non dependendo do grao de compromiso do mediador ou mediadora. É dicir, do mestre ou da mestra. Tamén digo que, en demasiadas ocasións, falta un criterio literario para poñer nas mans do alumnado os libros axeitados. E que non se me entenda mal: hai docentes que si teñen moito interese en faceren as cousas ben. Admiro estas persoas que, con demasiada frecuencia, navegan contra vento e marea. Sempre me teñen á súa beira. Así que eu celebro feliz certos clubs de lectura, grupos entusiastas de nais e pais que cren na bondade da literatura, bibliotecarios/as que intentan achegar a rapazada aos libros. Mais, neste eido, teño que dicir que admiro fondamente Espazo Lectura. O vindeiro sábado día 26, este grupo de persoas cumpre cinco anos, cinco!!! des que decidiron iniciar un proxecto ambicioso pero moi pensado.


Espazo Lectura, como se pode ler no artigo de Concha Costas, está moi consolidado e non fan as cousas por facer. Sempre están argallando actividades de moi alta calidade. Actividades lúdicas, orixinales, arriscadas. Actividades, que debo remarcar, arredor do libro. E isto resulta fundamental. O libro é o centro de todo o que se fai, e xunto a el, persoas de todas as idades, profesións e procedencias fan que os nenos gocen coas actividades ben pensadas e enxeñosas. Espazo Lectura é un exemplo. Nel non hai personalismos estúpidos. En Espazo Lectura, un equipo moi ben coordinado, cadaquén ten a súa misión. Eu sempre confiei no traballo en grupo. Non é fácil manter a harmonía entre os que forman un equipo. Espazo Lectura, si. Eu mesmo puiden comprobalo, cando estiven nun fermoso encontro na Biblioteca de Gondomar. Cinco anos de Espazo Lectura. E semella que foi onte cando comezaron a súa aventura. Parabéns aos seus compoñentes e que sigan cinco, e cinco, e cinco máis. A formación lectora e persoal dos nenos e nenas precísano. Non me estendo máis. Penso que as nidias palabras de Concha Costas van clarexar e achegar aos que non os coñecen a tarefa tan variada que desenvolven. Un pracer, amigos. E sabede que me vou asociar. Que menos se pode pedir, se estades plantando soños nos xardíns dos pequechos/as.!!

                     

Espazo Lectura e a rebelión da lectura


Espazo Lectura é unha asociación de fomento e promoción do libro e a lectura que se constituíu formalmente en xaneiro do 2008, aínda que as actividades das que naceu comezaran a realizarse no ano 2006. Na actualidade desenvolve no Val Miñor unha ampla programación con máis de cen actividades estables ao ano para todas as idades, desde os bebés e as súas familias ata o público adulto. Contacontos, clubs de lectura, sesións de dinamización lectora, noites golfas, noites na biblioteca, accións lectoras ou sesións de lectura compartida son algunhas das actividades que conforman este proxecto que nace da sociedade civil co obxectivo de converter a lectura nun espazo de encontro e socialización, de reflexión e debate.



A maior parte das actividades teñen carácter estable, pois Espazo Lectura entende que só se pode crear hábito lector mediante o traballo continuado. Así a programación inclúe dúas actividades de periodicidade semanal para nenos e nenas de 3 a 10 anos e as súas familias: o Contomar, un contacontos que se realiza todos os luns na Biblioteca Municipal de Gondomar, e as sesións de dinamización lectora que se desenvolven todos os mércores na Casa da Lectura, unha antiga escola infantil que Espazo Lectura converteu en biblioteca e centro de actividades de promoción do libro e a lectura. O proxecto inclúe tamén diversas actividades de periodicidade mensual: Contos en cueiros (para bebés e as súas familias), Comando Le (dirixida a rapaces e rapazas de 12 a 15 anos), o club de lectura compartida Lendo contigo (dirixido a nenos e nenas de 7 a 11 anos e os seus pais e nais), o club Sete vidas (centrado na lectura de narrativa) e o club Lecturas debuxadas (centrado na lectura de banda deseñada).



A programación compleméntase con outras actividades esporádicas ou de carácter anual como o Dar de ler coma quen dá de beber (unha maratón de lecturas compartidas en voz alta), a Noite na Biblioteca (uns 30 rapaces e rapazas quedan a durmir na Biblioteca Municipal con numerosas actividades), a Sentada lectora (enchemos a alameda de Gondomar de xente lendo) ou a Fogueira dos versos (lume e poesía na noite de San Xoán).





Cinco anos de actividades e de conversas arredor do libro e a lectura, de encontros con autor@s, ilustrador@s, tradutor@s. Cinco anos tecendo unha sólida rede de fomento da lectura na que se integran os centros de ensino, a Biblioteca Municipal, as editoriais, as librarías, o Concello de Gondomar. Cinco anos dinamizando o uso da lingua galega entre as persoas participantes e dando a coñecer as novidades editoriais na nosa lingua. Cinco anos de propostas para favorecer a reflexión social arredor da lectura como actividade de lecer pero tamén como motor de cambio, como ferramenta para construír unha sociedade máis crítica e capaz, máis consciente e esperta, máis madura e reflexiva. Cinco anos promovendo unha rebelión social a partir da lectura baixo o lema da campaña Gondomar, lendo para medrar, coa que Espazo Lectura resume moitos dos valores da filosofía do seu proxecto. Únete ti tamén á rebelión da lectura.

CONCHA COSTAS



Para máis información sobre Espazo Lectura, facede click aquí.




sábado, 19 de enero de 2013

Tendiendo brazos amigos en Madrid

El pasado sábado día 12, tuvo lugar en Madrid, en la Fundación ONCE, la presentación de la editorial Amigos de papel, un verdadero milagro de dedicación literaria, ubicado en la ciudad de León.

La mesa.. De izquierda a derecha: Sara, Antonio, Asun, Jesús Hernández e Ignacio Treviño.



Hablo de milagro porque, con la situación económica actual, que nazca un proyecto de estas características no es habitual. Claro que Amigos de papel es una editora muy especial, resultado de un trabajo exhaustivo familiar envidiable y un amor a los libros bien hechos verdaderamente excepcional. Ya había salido a la luz Amigos de papel, el año pasado en dos actos muy hermosos en la capital leonesa. En uno de ellos tuve la satisfacción de participar en la mesa como "padrino de honor". Si pienso en lo que sucedió en ese acto y la armonía del mismo, confieso que el honor, sin ningún género de dudas, fue mío.
Amigos de papel salió con dos libros: Oto y Oli, de Asunción Carracedo e ilustrado por Salvasilva y La princesa que quería escribir, de Beatriz Beatriz Berrocal, ilustrado por Daniel  Montero.                 


Asun, Antonio y Yolanda Falagán

 
En 2013, en esta presentación, apareció el tercer título de la editorial: El Duende No  de la escritora mexicana María García Esperón, ilustrado por Yolanda Falagán. Y, según anunció la Directora de Amigos de papel, a lo largo del año irán apareciendo hasta un total de cinco o seis libros más. Uno no puede dejar de sorprenderse y alegrarse con un proyecto tan ilusionante. Es que estas personas respiran ilusión a raudales. Si no, no se podría comprender. Asun Carracedo es una mujer sensible, que ama los buenos libros, que no es una inconsciente y que sabe de la necesidad de entrar en el mundo de la lectura de una manera completamente digna. Y así es. Cuidan al máximo las obras que editan, tanto a nivel estético como a nivel literario. Los álbumes de Amigos de papel entran por los ojos por su belleza, da gusto tocarlos por la calidad del papel y tienen un formato ideal para que los pequeños lectores (y los que no lo son tanto) gocen con ellos. Pero Asun no está sola. Tiene en Eugenio, su marido, un mago de las finanzas, del cariño por el proyecto y unas ganas tremendas de que todo salga bien. En su ordenador portátil (una libreta al uso) lleva todo aquello que es preciso para que las operaciones sean viables. ¡Qué hombre tan optimista y generoso! Realiza un trabajo oscuro, sin presunciones, basado en la efectividad. Eugenio es un hombre inteligente, sincero, impulsivo y con la afectividad a flor de piel.Un tándem perfecto para llevar a buen puerto sus ilusiones.mas ambos tienen el motor necesario para llevar la nave a buen puerto: sus hijos.


Eugenio con Antonio
El mayor, Pablo, es un encanto de persona. Un joven siempre atento al más mínimo detalle y al servicio de las necesidades editoriales.Es un gran estudiante y un apoyo necesario para que la empresa no cojee en ningún momento.
                                                                   

Susi con David

El otro, David, merecería un capítulo aparte. David es un ángel con síndrome de Down.Un chaval de catorce años lleno de ternura, vivo, despierto. Lleno de amor, que contagia su simpatía a todo aquel que se le acerca. Un beso de David es un tesoro. ¡Un gran tesoro!
Hay que ver a los cuatro en la furgoneta llena de libros y cantidad de objetos para ambientar los actos que llevan a cabo. Viajan por España, visitan las librerías que tienen en su lista y hacen que la editorial comience a ser conocida. Por su carácter, amabilidad, seriedad y honestidad se ganan a los libreros y libreras que quedan sorprendidísimos de su trabajo.
La animación que realiza Asun Carracedo, con el "monstruo Oto y demás, es maravillosa. Llena de ingenio y humor, convierte el acto en una fiesta, participativa alrededor de los libros. Consigue elevar las virtudes literarias de una obra por encima del espectáculo. Ella habla de libros y de lectura.


Ana María Rodríguez leyendo "Un cuento sin final" 
                                              
En Madrid, estábamos en la mesa las siguientes personas: Asunción Carracedo Gómez (Directora Editorial), que dio la bienvenida al acto al público asistente y presentó a los invitados. Con sus "Palabras amigas" fue un placer escucharla.También sara Moreno Valcárcel (Presidenta del Consejo General del LIJ), Ignacio Treviño Gómez (Director General de Políticas de Apoyo a la Discapacidad del MSSS), Jesús Hernández Galán (Director de Accesibilidad Universal Fundación ONCE) y quien esto escribe. Todos tuvimos palabras de ánimo y reconocimiento para un proyecto tan necesario.


Manuel Ferrero y Alfonso Salas
 Al terminar los discursos, la periodista y escritora, Ana Mª Rodríguez leyó para todos los asistentes una narración muy hermosa, "Un cuento sin final", que nos conmovió. El cierre fue poético-musical, con los increíbles Manuel Ferrero y Alfonso Salas que se ganaron al público por su humor y su simpatía.


Susi metida de lleno en el ambiente creado


                                                                                 





  Alfredo, Alba, Lurdes, Susi, Juan Carlos y Antonio.

David, Alfonso, Manuel, Susi y Alba.

                                                                              
                                                      
DE QUÉ FUERON MIS PALABRAS
  
                                                                                                    
En mi pequeño discurso hablé de la sociedad gris que me tocó vivir en mi infancia y mi adolescencia. Era una sociedad sin libros. Después me referí a la literatura ñoña y ejemplarizante que los libros contenían y a los valores negativos que esa sociedad, conservadora, dominada por los intereses determinados de una dictadura y marcados, en buena parte, por la Iglesia, trasladaba a la literatura para niños.
Recordé, también, ya con una democracia en pañales, la aparición de modelos sociales y literarios avanzados de la mano de algunas editoriales, como SM y sus colecciones "El barco de Vapor" y "Gran Angular", como Alfaguara que nos traía escritores y escritoras europeos y americanos que rompían los moldes a que estaba acostumbrada la sociedad española. Una España, por cierto, nada lectora y muy atrasada, salvo excepciones, en el plano pedagógico.

Recordé a Fernando Alonso, gran escritor y persona, un verdadero pionero de la LIJ en nuestro país que nos sorprendió con un libro memorable, "El hombrecito vestido de gris y otros cuentos", una obra crítica, sin edad determinada para su lectura; es decir, para todos. Unos cuentos inteligentísimos, magníficamente escritos que te llevan directamente a la reflexión y al debate. Fue el primer libro de LIJ que me sacudió de verdad. Y recordé, claro, a Gianni Rodari, A Roberto Piumini, a Maria Gripe, a Christine Nöstingler, a Tove Jansson, Judith Kerr, Janosch, Roald Dahl o Peter Härtling, entre otros. Todos ellos ayudaron a dar un vuelco incontestable a la LIJ. Un vuelco, por cierto, irreversible.

Y me referí a colecciones muy hermosas, ya desaparecidas, como "Las campanas" de Ed. Miñón, los libros de La Galera, de Noguer o Lumen, que permitieron la visibilidad de Gloria Fuertes, Juan Farias, Montserrat del Amo o Ana María Matute y la aparición de extraordinarios autores/as e ilustradores/as como José A. del Cañizo, Pilar Mateos, Jordi Sierra i Fabra, Joan Manuel Gisbert, Alfredo Gómez Cerdá, Consuelo Armijo, Carme Solé Vendrell, Asun Balcells y tantos y tantas que podrían estar aquí citados.
No me resistí, claro, a referirme a escritores y escritoras que escribían en gallego, un idioma despreciado y vituperado. Y así salieron Agustín Fernández Paz, Xabier P. Docampo, Paco Martín, Helena Villar o María Victoria Moreno, además de Neira Vilas o Manuel María.

Valorada la labor de ciertas grandes editoriales, quise resaltar a esas editoriales pequeñas que permitieron a ilustradores y autores romper cadenas y expresarse en completa libertad, a base de trazos arriesgados y textos más abiertos. Esas editoriales, que luchan por sobrevivir, y publican libros con un gusto exquisito, abiertas ca las nuevas corrientes, de enfoques avanzados y que ayudaron a normalizar nuestra LIJ. Editoriales como Kalandraka (hoy ya menos pequeña pero que mantiene su magnífica línea), OQO, El Jinete Azul, Los libros del Zorro Rojo o Mediavaca entre muchas más.

En este grupo está Amigos de papel con una propuesta atrayente.Y está porque quienes la forman creen en la bondad de la lectura. Ellos sí creen que un buen libro puede divertir, descubrir la sensibilidad del lector, provocar reflexiones, conseguir que los lectores conozcan realidades diferentes a las suyas, que se conozcan más ellos mismos, despertar su capacidad crítica o fomentar actitudes de tolerancia y solidaridad, entre otros muchos beneficios para una formación sólida y completa de los niños y niñas lectores.

Amigos de papel es la realización de un sueño.
Amigos de papel es romper con la dinámica de libros sin criterio (que aún los hay).
Amigos de papel nos dice que "hay un montón de razones por las que merece la pena leer...Descúbrelas en compañía de Amigos de papel.

Y yo me lo creo totalmente.

ANTONIO GARCÍA TEIJEIRO


domingo, 9 de diciembre de 2012

Entrevista de Antonio García Teijeiro en el blog de Anabel Sáiz Ripoll

Hace poco más de un mes, se publicaba en el siempre interesante blog de Anabel Sáiz Ripoll, Voces de las dos orillas, una entrevista con Antonio García Teijeiro. De la mano de las inteligentes y bien formuladas preguntas de Anabel, Antonio reflexiona a fondo sobre la poesía infantil y su papel en el panorama literario actual. A lo largo de una conversación verdaderamente iluminadora, Antonio habla acerca de las diferencias entre la poesía infantil y la poesía para adultos, ofrece su visión acerca de por qué la poesía se ve a menudo reducida al papel de género minoritario, valora la crítica literaria actual y desvela las razones por las que se dedica a la escritura de poesía infantil. En cierto momento, Antonio deja entrever lo que para él significa ser buen lector:



Anabel Sáiz Ripoll, directora del blog Voces de las dos orillas
"Ser buen lector lleva consigo superar diversas barreras para que lo leído deje el poso que toda obra de arte ha de dejar. Hay que exigir que los valores literarios prevalezcan: que esté bien escrito, que deje incógnitas en el aire para que los lectores duden, piensen y se hagan preguntas, que tengan estructuras renovadas e inteligentes, que los personajes estén bien construidos etc. Hablo de narrativa pero con la poesía ocurre lo mismo. La buena literatura te hace crecer por dentro. Y, para mí, la poesía es la literatura en estado puro. No es prioritaria en las personas porque falta formación literaria, poética. Esa formación que se debe ir adquiriendo desde abajo. Hay una falta de esfuerzo que, también, reclama la lírica. Y demasiada gente no está dispuesta a esforzarse. Una vez superadas esas pequeñas barreras el placer es infinito."

Para acceder la entrevista completa, que la propia Anabel Sáiz Ripoll califica de "toda una lección de vida", visitad el siguiente enlace.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Cuatro poemas de Todo es soñar

En su poemario para niños Todo es soñar (Brosquil, 2006), Antonio García Teijeiro nos ofrece un acercamiento poético al motivo literario del sueño desde su personal concepción rítmica de la poesía infantil. Hemos seleccionado cuatro de los poemas más representativos de dicha colección.



Por el Mar de las Antillas
anda un barco de papel.
NICOLÁS GUILLÉN


Anda un barco de papel
por el mar de tu sonrisa.
Con tus olas coquetea
y se esconde de la brisa.

Y navega por tus labios
y se pierde entre las islas,
por las islas de tu boca,
tan risueñas, tan bonitas.

Anda un barco de papel
por el mar de tu sonrisa.
Es un barco soñador.
Es un barco de caricias.



Mueve el viento la cuna
en el mar del silencio
y las olas, cansadas,
nunca llegan a tiempo
de cantarle una nana
a ese niño tan serio
que se duerme temblando
con el frío del miedo.
Y la cuna se mueve
¿está el niño despierto?
No, sus ojos nos dicen
que las nubes del cielo
le pintaron de cal
su carita de sueño.
Mueve el viento la cuna
en el mar del silencio.
Duerme el niño tranquilo
en la barca sin remos.



Muy negros sus ojos.
Muy rojo el vestido.
La tarde en silencio
se muere de frío.

Se muere de frío.
Se muere de pena.
La tarde callada
nos canta serena.

Nos canta serena
que un día de enero
un sol muy cansado
se quitó el sombrero.

Se quitó el sombrero
sin decirle nada.
La dejó sin sueños
triste y olvidada.

Triste y olvidada
sin la luz del sol,
con los labios secos
y sin su calor.

Negros son sus ojos.
Muy rojo, el vestido.
La tarde despacio
se muere de frío.



Los últimos siete poemas de Todo es soñar, agrupados bajo el encabezamiento "Golpe a golpe, verso a verso", suponen un homenaje poético a Antonio Machado con composiciones escritas a partir de versos del poeta sevillano. Descrito por Antonio García Teijeiro como un hombre "que fue, en el buen sentido de la palabra, bueno", Antonio Machado ha sido siempre uno de los escritores que más han influido en la poesía del autor vigués. Incluimos aquí el quinto poema de esta última sección del libro.

La tarde caía
triste y polvorienta

y un niño soñaba
con globos de menta.
Un sueño infantil
sembrado de estrellas,
un sueño soñado,
un sueño de fiesta.
La tarde caía
detrás de la sierra
y el niño soñaba
con lirios y abejas.
La tarde caía
despacio en la hierba
y el niño soñaba
un sueño violeta.
Y la tarde quiso
guardar su tristeza.
El niño soñaba
sueños de poeta.

jueves, 18 de septiembre de 2008

A teima de Xan, novela pionera en el tratamiento de la Guerra Civil española dentro de la literatura infantil y juvenil

El estudio A Guerra Civil española na narrativa infantil e xuvenil (Xerais / Fundación Caixa Galicia, 2008) considera que el libro de Antonio García Teijeiro, publicado en 1991, es “uno de los primeros en abordar el descubrimiento, por parte de un adolescente, de las consecuencias de la Guerra Civil española”.



El proyecto, coordinado por Ana-Blanca Roig Rechou, Pedro Lucas Domínguez e Isabel Soto López, se centra en el rico caudal de literatura infantil y juvenil existente en las tradiciones literarias de la Península Ibérica, analizando los diversos acercamientos al fenómeno socio-histórico de la Guerra Civil española en este tipo de obras. La sección dedicada a A teima de Xan, escrita por Marta Neira Rodríguez, profesora de filología gallega en la Universidad de Santiago de Compostela, se inicia repasando la larga trayectoria poética de Antonio García Teijeiro para detenerse posteriormente en su producción narrativa, y en especial en la novela que el autor dedicó a la exploración del impacto de la Guerra Civil en la sociedad española a través del punto de vista de un adolescente. Neira Rodríguez, que considera que el escritor vigués es “una de las voces líricas más relevantes de la literatura infantil y juvenil gallega”, subraya en su estudio que A teima de Xan es uno de los textos pioneros en abordar este tema. La novela narra el descubrimiento por parte de Xan de la trágica historia de su tío Peixoto, la cual le abrirá los ojos al horror y al odio provocados por la guerra y lo conducirá a la madurez y a la asimilación de unos hechos históricos cuya dureza e injusticia nunca podría haber imaginado.

lunes, 21 de julio de 2008

Cinco poemas de Bicos na voz / Besos en la voz

Bicos na voz / Besos en la voz (Diputación de Málaga, 2004) es un libro que Antonio García Teijeiro describe como "una verdadera esquizofrenia lingüística" debido a que está escrito a la vez en gallego y en castellano. Antonio no escribió los poemas que lo conforman el libro en una lengua para luego traducirlos a la otra, sino que más bien fue componiéndolos al alimón en ambos idiomas. Ilustrado por Cristina Minguillón y prologado poer Yolanda Domínguez Trujillo, esta colección de poemas contiene un homenaje a Luis Eduardo Aute, uno de los cantautores que más han influido en la concepción que Antonio tiene de la interrelación entre música y poesía. A continuación incluimos cinco poemas extraídos del libro en versión gallega seguidos de la versión en castellano.



A bolboreta
debuxa un beixo
con moitas cores
nalgún espello.

Beixo amarelo
de noz e mel,
brinco na brisa,
luz de papel.

A bolboreta
debuxa un beixo
que rouba ó aire
moitos insectos.
Beixo violeta,
vivo lunar,
onda nas nubes,
choiva no mar.

A bolboreta
debuxa un beixo
que cando soa
racha o silencio.

------------------------

La mariposa
dibuja un beso
con sus colores
en el espejo.

Beso amarillo
de nuez y miel,
brinco en la brisa,
luz de papel.

La mariposa
dibuja un beso
que roba al aire
muchos insectos.
Beso violeta,
vivo lunar,
ola en las nubes,
lluvia en el mar.

La mariposa
dibuja un beso
que cuando suena
rompe el silencio.


ANTONIO GARCÍA TEIJEIRO



No bico unha estrela;
na estrela, un cantar;
no cantar, uns beizos;
nos beizos, o mar.

No mar dos teus ollos,
uns ollos de sal;
no sal, os menceres;
menceres de paz.

------------------------

En el beso, una estrella;
en la estrella, un cantar;
en el cantar, los labios;
en los labios, el mar.

En el mar de tus ojos,
unos ojos de sal;
en la sal, alboradas;
alboradas de paz.


ANTONIO GARCÍA TEIJEIRO



Bicos como balas;
balas de cartón;
balas como bicos;
bicos de algodón.
Son balas de bicos.
Son bicos de cor.
Son bicos de balas.
Balas de candor.

----------------------

Besos como balas;
balas de cartón;
balas como besos;
besos de algodón.
Son balas de besos.
Besos de color.
Son besos de balas.
Balas de candor.


ANTONIO GARCÍA TEIJEIRO



Eu vin un bico no vento
que estaba a chiscarme un ollo.
Era un bico brincadeiro.
Era un bico ledo e louro.

Tentei collelo na man
e pousalo no meu rostro.
El preferiu camiñar
polo vento mudo e tolo.

Eu quedeime sen o bico,
que, se cadra, tiña dono.
A ese bico pillabán
non o afasto dos meus soños.

------------------------

Descubrí un beso en el viento
que me guiñaba los ojos.
Era un beso saltarín,
muy alegre y muy curioso.

Quise teneerlo en la mano
para apoyarlo en mi rostro.
Él prefirió caminar
por el viento mudo y loco.

Yo me quedé sin el beso
que, tal vez, tenía dueño.
A ese beso revoltoso
no lo alejo de mis sueños.


ANTONIO GARCÍA TEIJEIRO



¡Que triste que está a meniña!
porque un bico non lle dan.
Está tremendo na noite,
e as campás que din tan tan.

Unha estrela está a chamala;
ela non a pode oír.
A rapaza tremelica;
xa non é quen de sorrir.

¡Que triste que está a rapaza!
Soña bicos de xasmín.
Bicos e bicos e bicos,
bicos que a fagan feliz.

----------------------------

¡Qué triste que está la niña!
porque un beso no le dan.
Está temblando en la noche,
las campanas
tan tan tan.

Una estrella que la llama,
pero no la puede oír.
La muchacha, que tirita,
no es capaz de sonreír.

¡Qué triste que está la niña!
Sueña besos de jazmín.
Besos y besos y besos,
besos que la hagan feliz.


ANTONIO GARCÍA TEIJEIRO