jueves, 15 de diciembre de 2022

DARDO POÉTICO (LXXXVIII) "Feren a Terra", un poema de Nadal diferente, escrito por Antonio García Teijeiro

 





                                                 FEREN A TERRA

 

      

       Xeme a Terra

       porque están a ferila,

       a aldraxala uns homes de negro.

Daquela, na escola,

os beizos dos nenos

debuxan sorrisos

amarelos / verdes

azuis / vermellos

sorrisos violetas

que devolven ao arco da vella

a ollada da esperanza.

 

         

       Mentres uns homes de negro

feren a Terra,

os sorrisos dos nenos

van pintando de futuro

o corpo

os ollos

as bágoas

do arco da vella

a quen a guerra

e as catástrofes no mar

lle roubaron as súas cores.

 

         

      Mentres uns homes de negro

feren o mar,

e outros feren a Terra,

os sorrisos limpos dos nenos,

debuxados nas escolas,

pintan de esperanza

as cores perdidas do arco da vella

e tinxen de escuma branca

as ondas escuras pousadas na area.

 

                                                              Antonio García Teijeiro


lunes, 12 de diciembre de 2022

"VI Jornades de Poesia i Il-lustració", en Alacante. Audio do acto e texto de Nieves García García.

Cesáreo Martín de Vega presenta o acto


Foi un acto fermoso, moi fermoso. Estaba encadrado dentro das “VI Jornades de Poesia i Il-lustració” que se celebraron ao longo do mes de novembro na Biblioteca Azorín, de Alacante.

 

     Cun gran traballo de Cesáreo Martín de Vega, estas xornadas acadaron unha brillantez extraordinaria.

     Un xoves de novembro tivo lugar un acto ao que fomos convidados Juan Carlos Martín Ramos e mais eu para falar de poesía, de Versos e viceversos e do que se referise á lírica nas escolas e fóra delas.

 

      O acto, presentado por Cesáreo, foi maxistralmente conducido pola prestixiosa poeta, nacida en Aspe, Nieves García García. Unha delicia.

 

Nieves García García conduce o acto

      Todo fluíu dun xeito case máxico. Conversa animada e chea de paixón pola palabra poética. Conversa trufada de poemas e de anécdotas que alegraron aos asistentes.

Non podía faltar para pechar, dende logo, a voz preciosa de Lurdes López que engaiolou o público, pola fermosura das cancións e a expresividade da interpretación. Juan Carlos coa guitarra e eu lendo algúns versos dos temas completamos unha actuación marabillosa desta muller que converte en arte todo o que toca.

 

Lurdes López en plena actuación

O acto foi gravado coas cancións incluídas, que podedes escoitar. Mais Versos e aloumiños non quixo perder a oportunidade de pedirlle á condutora do acto un texto sobre o acontecido.

Nieves García García, xenerosa como poucas, escribiu estas liñas que ides ler deseguido. Como todo o que fai, unha alfaia literaria.

Grazas a todos e a todas por participaren nunha xornada emotiva arredor da poesía nestes tempos de inmundicia.


Intervén Juan Carlos Martín Ramos



                  Diálogos de un triángulo poético casi equilátero

 

¿Se puede conocer a una persona sin llegar a conocerla en persona?     

Nieves García García
            Pues, ciertamente, sí, y esto sucede cuando las palabras vuelan por el aire y nos llegan en forma de poemas. Al menos, algo  así me ocurrió en los primeros tiempos de la pandemia cuando pararon todas las actividades culturales, tanto  en las escuelas, como en los cines, los teatros… Incluso las bibliotecas cerraron. Pero nos quedaban los clubs de literatura a través de las redes sociales y ellos cumplieron las funciones que no se podía desempeñar con otros medios. Y así fue como comenzó a forjarse una entrañable amistad, gracias a una guarida muy lobuna,  entre gentes de distintas procedencias que tenían en común el amor a esas  palabras que alzan el vuelo para buscar un hueco en el corazón de los más pequeños. Y de los no tan pequeños, también.             

Gracias a la intervención  del  colectivo de literatura infantil y juvenil “¡Qué viene el lobo!”, junto con el apoyo de la biblioteca Azorín de Alicante y la editorial IGLÚ, se ha podido conseguir un sueño hecho realidad, que  converjan  un poeta del norte, otro del sur junto a una poeta del este, y se reunieran delante de una ventana junto al mar, tan solo pronunciando estas tres palabas mágicas: Versos y viceversos, un bellísimo poemario a dos voces que tiene como protagonistas a Antonio García Teijeiro y a Juan Carlos Martín Ramos.


            Y comenzamos este viaje poético haciendo una parada por estos dos poemas que, en mi opinión, dicen mucho de sus autores. Se trata de “El Vendedor de versos”,  de Antonio García Teijeiro,  y “El titiritero”, de Juan Carlos Martín Ramos. Dicen así:

            Con mil nubes de canela                           El titiritero tiene

            y tormentas de algodón                             dos manos pero mil voces

            pienso un verso                                          una vida pero mil

            escribo cuatro                                              cuentos que sólo él conoce….

            tacho mil y vendo dos…

                                                                                                                                             

            Alrededor de los mismos iniciamos una conversación a tres sobre la dificultad  de saber cuando un poema está completo y listo para volar  o se ha de quedar en la maleta hasta que al fin consiga sus alas, si es que las consigue. Se habló largo y tendido sobre la búsqueda de la sencillez, de las palabras justas con que expresarlo, pero sin confundirla con la simpleza. Y que los poemas dirigidos a la infancia han de acercarse a sus receptores desde el afecto, pero también desde la reflexión y la honestidad.

            Los tres coincidimos en que  nuestros poemas persiguen con cierto afán una melodía, una cadencia, que nos dirige hacia la musicalidad interna de las palabras. Y,  también, que somos hijos de la tradición oral, y haber  bebido de ella  les aporta a nuestros versos esa frescura tan necesaria en la poesía para niños. Aunque, más tarde o más temprano, cada uno debe de seguir ese camino que le lleve a encontrar su voz propia.  

            Sabemos que a veces cuesta abrir las puertas a la poesía en las escuelas porque se piensa  que  a los niños no les gusta. Pero nuestra experiencia como trasmisores de la palabra nos indica que no hay nada más erróneo, según nuestra unánime opinión. Si se trata de un poema tal y como hemos expresado con anterioridad, de seguro que les gustará, siempre que  venga acompañado de la emoción del adulto que lo trasmite. Por eso la importancia del mediador o mediadora en este proceso, comentaba Antonio (¿o era Juan Carlos?). Contar y cantar, leer en voz alta, jugar con los ritmos y las rimas, es un buen inicio para apropiarse del hecho poético, nos decía Juan Carlos (¿ o era Antonio?), en un dialogo mutuo difícil de separar los mensajes de estos dos poetas con un pensamiento tan claro y común sobre la importancia de la poesía en las primeras edades.

            A continuación, Juan Carlos nos invitó a jugar con un hermoso poema donde nos explica que la  poesía no es algo alejado de la vida sino que se suele dar  en la cotidianidad de nuestros quehaceres diarios. Solo se necesita poner la mirada en otra dirección. Antonio se dirigió a las maestras con una emotiva carta donde las animaba a recuperar las palabras en voz alta para conseguir que volvamos al disfrute de compartir emociones e imágenes a partir de las mismas, comenzando por las canciones de tradición oral para seguir de la mano de la poesía de autor.

            Y poco a poco llegamos hasta ese mundo poético compartido a dos voces como son  Versos y viceversos, donde el gran poeta Antonio Rubio les nombra malabaristas de versos y artesanos de la palabra. Un poemario que comienza, como no puede ser de otra manera, con un mar que   une todas las orillas, un mar de versos que une sus manos para un proyecto común .Un mar que acaricia, pintado en unos ojos,  y un mar cercano que se pasea por la casa del poeta. ¿Será la casa de Antonio? No me extrañaría, porque dialoga con él día sí y día también. Y me hablaron largo y tendido de ese mar, donde se asomaba otro poeta andaluz conocido y admirado por ambos, para después seguir  con esos sueños que se abren y otros mundos que se despiertan.

            Versos y viceversos de una misma maleta, donde Antonio escribe agujas y dedales para coser versos y recoger manantiales, mientras Juan Carlos escucha una caracola, que, cómo no, guarda todas las historias habidas y por haber. Y las suyas, también, contadas en muchas ocasiones a través de sus personajes con forma de muñecos de trapo y de cartón.

            Así, puntada a puntada, se va tejiendo ese constante intercambio de voz, donde también hablamos de ausencias, de los que se van y de aquellos que nos obligan a marcharnos. Y el dolor que nos acompaña. Cuánto dolor hay también en ese mar que tenemos frente a nosotros. Cuánto dolor en sus orillas. Y de eso también conversan los poetas. La poesía como compromiso social.

            Y llegó por fin la gran sorpresa de la noche: poder escuchar esos Versos y viceversos en la cálida voz de Lurdes, acompañada a la guitarra por Juan Carlos y el verso en galego de Antonio. Así que corté mi cuerda titiritera para disfrutar de este  gran regalo, sintiendo ese mar todavía más cercano, a uno y otro lado del ventanal. Y es que, como dice Juan Carlos (¿o será Antonio?), en casa del poeta, el mar  pasa por debajo de su puerta.

            Y cuando no está en casa el poeta…  canta un pájaro su ausencia.

                                                                                               Nieves García García









Antonio García Teijeiro diríxese ao público




E deseguido  pódese escoitar o acto completo neste vídeo.






miércoles, 7 de diciembre de 2022

DARDO POÉTICO (LXXXVII) "Emovere": unha viaxe sensorial, por An Alfaya


 

An Alfaya é unha escritora a quen admiro dende hai ben tempo. Gústanme dela os temas literarios que escolle, os e as personaxes que que crea e a intensidade que posúen os seus escritos. Son moitos os anos que levamos en contacto e resúltame un pracer lela e, de cando en vez, quedarmos nunha cafetaría e falar de moitas cousas.

    

An Alfaya

Nunha desas veces tróuxome un libro de poemas, Emovere, e faloume del. Pareceume unha proposta curiosa, cargada de risco e digna de ser salientada. Levei o poemario para a casa e, a verdade, sorprendeume favorablemente.

     Non tardei en pedirlle un texto sobre o libro. Contoume que o presentara recentemente e ninguén mellor ca ela para que nolo achegase.

     César Fernández Álvarez e Andrea Suárez Baquero artellan un proxecto poético orixinal que seduce con moita facilidade o lector. Está editado por Toxosoutos e Versos e aloumiños aprácese de poñelo en primeira liña para que sexa degustado polo lectorado que nos segue fielmente.

     Parabéns a ambos poetas e moitas grazas, An, por lembráreste, unha vez máis, de nós.

     Deseguido poden gozar co que An Alfaya escribiu sobre Emovere.








A  editorial Toxosoutos confía nun poemario asinado por dous poetas noveis, César Fernández Álvarez e Andrea Suárez Baquero, que contan cunha bagaxe persoal dilatada, cargada de  experiencias individuais marcadas por luces e sombras, claroscuros que lles serven para presentarnos unha sensitiva aposta literaria, agasallándonos cunha viaxe vivencial que transita por un particular universo de emocións.  

Tendo a amizade como mastro, ambos autores deciden unir as súas paixóns pola poesía 

para conformar un espazo común que nos conmove, como ben nos anuncia o título do 

libro, EMOVERE, e constrúen un edificio equilibrado co percorrido das súas vidas, 

alicerzadas de momentos íntimos que aluden á natureza, á infancia, á familia, á paixón 

amorosa, cun abano de propostas que abranguen dende a mitoloxía como fonte de 

inspiración, ata intres cotiáns que alimentan o devalar dos días dende o nacemento ata o 

preludio da morte.



Achégome á obra poñendo os sentidos ao servizo do goce;  paseo a ollada polos versos e mergúllome nunha lectura silenciosa; logo fago o propio en voz alta, para que a sonoridade das palabras, dotadas dunha música propia interna me transporten, me provoquen e me rompan por dentro; deixo que os vocábulos me evoquen aromas, lembranzas, sentimentos, lugares e tempos onde o meu olfacto se empapa de evocadoras imaxes; saboreo cada verso e acariño cos dedos as páxinas impresas do obxecto-libro, fermoso lenzo, negro sobre branco, que me acompaña mentres vou da man de dous poetas felices de poder asistir ao parimento da súa obra e  ilusionados de poder ofrecela dende a autenticidade que supón o alumbramento dun primeiro libro.

O César poeta escolle un alter ego para amosar a súa forza emocional e faise chamar “O achegado”. Agrómalle á gorxa o verso en galego como o chafariz dunha fonte de auga caudalosa, e é a través da súa voz, ás veces cadenciosa, outras irreverente, como imos debullando a mazaroca duns poemas que caen a cachón sobre nós en MAREAS MORTAS:

                            Houbo un tempo en que sabiamos a mar

                            Houbo un tempo en que sabiamos amar

                            Houbo un mar que namoraba a destempo

                            Houbo un amor salgado tempo atrás

                            nunca unha estrela se perde no mar

                            porque o amor non ten tempo

                            nin o tempo pode agardar.

Malia que o castelán non é a súa lingua natural, ninguén resiste o engado das súas palabras cando nos mostra a súa incomprensión de todo aquilo que non sexa ese TÚ amado.

                            No entiendo el vacío de las cosas

                            por qué esa lámpara azul me hace daño

                            tiñendo la estancia de turquesa

                            No entiendo el lenguaje de las hojas

                            que se pegan al suelo sin permiso

                            haciendo del aire un diccionario

 

                            No entiendo lo que escribo

                            intentando una armonía imposible

                            bajo el torpe pasar de los minutos

 

                            Lo único que entiendo eres tú

                            Ese sándalo sublime que te envuelve

                            fijando las palabras como seres

                            rebozados de pudor encadenado


A súa compañeira de viaxe, a poeta Andrea, minuciosa, tece, borda e cose poemas no pano das follas do libro que se nos abre coa intención de ser adoptado pola nosa ávida ollada, disposta a deixarse engaiolar; por iso non nos estraña que se faga  chamar “A costureira de versos”. Desta volta é o castelán o seu medio de creación. Engaiólanos coa súa palabra limpa, que nos remove cando nos empurra ao vórtice do abismo das súas emocións, aquelas que lle provoca a súa nai cega, porque, malia a escuridade,  hai unha luz nalgures, e convéncenos de que sempre  AMANECERÁ:

                            

                                    Te veo sentada en el sofá,

                            viendo al vacío sin mirar.

                            La oscuridad se perpetúa en tu retina.

                            Mi médula encogida se silencia.

 

                            Entonces, me siento a tu lado

                            y con una excusa cualquiera

                            cojo tímidamente tu mano,

                            mientras mi dulzura te susurra:

                            “Madre... pronto llegará el alba”.

                            Te veo sentada en el sofá

                            viendo hacia mí, sin mirar.

                            Llovizna despacio en mi cara.

                            Mi médula se estrecha por dentro.

 

                            Entonces, me siento a tu lado

                            y con una cercanía inusitada

                            percibo, se funde, nuestro latido,

                            mientras mi dulzura te susurra:

                            “Madre... pronto llegará el alba”. 


Mais non renuncia ao galego para pechar a súa ofrenda poética cicelando a pedra da nosa esencia de seres humanos imperfectos, buscándonos, recordándonos que sempre andamos ao garete, desacompasados, a contratempo, PERDIDOS:

                            Somos fendeduras abertas,

                            flores que agroman entre  bágoas agochadas.

                  

                            Somos pequenos Cronos,

                            traizoando o “Carpe diem” das nosas cartas.

 

                            Somos chanzos da escaleira,

                            perdido o centro, o instante segue evadido.

 

                            Sinto compaixón de nós.

                            Na procura dun fío de luz, corremos entre a brétema.

EMOVERE é un libro de poemas escrito a catro mans, mais guiado por dous cerebros e dous corazóns nunha harmónica simbiose. “O achegado” e “A costureira de versos” extraen o mellor do seu mundo interior e fannos un agasallo sensorial. Paga a pena asomar a nosa ollada ás páxinas desta fermosa proposta poética e inmiscirnos no seu imaxinario. Entramos nela vestidos co noso disfrace de diario e saímos completamente espidos, mais conmovidos. 

                                                                                                                                                                                      An Alfaya

 

 

 


lunes, 5 de diciembre de 2022

DARDO POÉTICO (LXXXVI) Diego Massimini canta "En un trozo de papel", de Antonio García Teijeiro



Leuno en internet. É un deses poemas que, milagrosamente, aparecen nas redes sen saber por que.

     Diego Massimini, un prestixioso cantautor arxentino, conmoveuse diante deses versos e decidiu poñerlle música.

Un día dirixiuse a min e envioume unha gravación do poema. Encantoume.

Pero este home é un perfeccionista e gravouna varias veces ata que ficou convencido da versión.

 

Diego Massimini

     Outro día envioume un precioso vídeo no que cantaba Tango para Guada en estos días.  Que marabilla!

 

     Máis ou menos hai dous anos e pico envioume a gravación dun fermosísimo álbum que leva por título Lo Que Trae el Río: dezasete cancións espectaculares que me engaiolaron.

 

     E o día 18 de novembro recibín a versión definitiva de En un trozo de papel. Definitiva? Con este enorme músico nunca se sabe. É tan autocrítico…

Ben, pois aquí, en Versos e aloumiños, esta canción, o poema musicado dun libro Volando por las palabras, que ya no existe como tal, pero está ya transformado.

 Que o desfrutedes.

Grazas, Diego, pola túa arte.




Ilustración de Arcadio Lobato para o libro Volando por las palabras






lunes, 28 de noviembre de 2022

DARDO POÉTICO (LXXXV) Poema para Antonia Cortijos, in memoriam

 



Hai persoas que enchen de ledicia o lugar que respiran. Persoas abertas, intelixentes, alegres, dinámicas ás que é moi doado querer.

Persoas que se preocupan polos que teñen á súa beira, que fan moi fácil a vida aos demais. Persoas que irradian optimismo pero que son quen de detectar perfectamente as eivas que nos rodean.

Antonia Cortijos era unha desas persoas. Boa por excelencia e dunha humanidade que rebordaba. Sempre atenta a todos e todas e decote disposta a facer felices aos que estaban ao seu redor.


Antonia, no centro, entre Susi e Margarita Cruells na súa casa

Non se pode explicar o éxito do seu home, Jordi Sierra i Fabra, sen a base que Antonia lle proporcionou ao longo de tantísimos anos xuntos.

Un día, un triste día a desgraza couta as súas ás. Cal coitelo frío e asasino destrúe a súa vida cun golpe tan inagardado coma mortal. Nun abrir e pechar os ollos todo muda e esa persoa desaparece do noso lado e, cunha infinita dor, déixanos orfos sen avisar.

O baleiro anega as nosas vidas e tentamos asumir un golpe que non esparabamos.

Todo se volve gris, triste e ficamos descolocados.

Non pasaran tres semanas de estar con ela, de gozala de saber dos seus múltiples proxectos (era unha gran pintora) e unha chamada telefónica déixanos fríos, desolados, afundidos entre bágoas. Case sen reacción, intentamos asumir o que acabamos de escoitar.


O día 6 de novembro con Jordi vendo o libro "Se falases de min"


E pensamos nela, na súa familia, no queridísimo Jordi… Non o podemos crer. Mais a realidade convéncenos de que si. Que pasou.

O mundo dá voltas na nosa cabeza, o corazón está ferido e estamos estragados.

Polas noites, vén á miña cabeza a súa presenza, con esa cara risoña que contaxia. Quero tocala pero esvaece.

Onte, espertei pensando no horror que se está vivindo en Barcelona. Lembrei a Georgina e Dani, os seus fillos; as súas netas, que tanto a querían; a Jordi e o seu abatemento; a Francesc e a Margarita, que son como irmáns. Pensei no funeral e a imposibilidade de asistir.

Eles e elas saben que estou -estamos Susi e mais eu- alí en espírito, ben preto.

Pero eu quería que a miña voz se escoitase nos actos funerarios.

Daquela, collín un caderniño e púxenme a escribirlle un poema para que se lea no funeral. Jordi ficou emocionado ao lelo.

Non sei quen o vai ler pero tanto me ten. Sei que vai ser lido con emoción, agarimo e respecto.

 

E hoxe quero partillalo cos lectores e lectoras de Versos e aloumiños. É un poema que está escrito para ser lido, medido e con rima. Para que resoe no aire. Un poema de amor e gratitude para alguén que sempre quixemos e valoramos moitísimo.

É un acto de xustiza. Quero que o amor por esta muller extrordinaria contaxie aos que seguen este blog-revista.

 

Aquí volo deixo para que o gocedes.







Para Antonia, in memoriam

 

Con el pincel en la mano

y la sonrisa en la cara

Antonia Cortijos
fuiste creando universos

de luz, de vida y de calma.

 

Eras, mi querida Antonia,

fuente donde beber agua,

nube, paloma y jardín

donde lo triste remansa.

 

Pero los heraldos negros

montados en sus caballos

irrumpieron en tu vida

y nos dejaron tirados.

 

Mientras escribo estos versos

de triste luna mojados

voy enhebrando entre lágrimas

mil recuerdos ya robados.

 

Antonia, luz de la noche,

qué huérfanos hoy quedamos,

aunque sentimos muy cerca

el sol y el calor de tu mano.

 

                                                     Antonio García Teijeiro