domingo, 12 de junio de 2016

A LUZ DAS PALABRAS (55) Juan Cobos Wilkins







Todo en  Juan Cobos Wilkins é poesía. Xa sexa novela, relato curto ou teatro a súa palabra é poética. Como é poética, penso eu, a concepción que ten da vida.
     
     Vertixe, olladas cara á infancia, preguntas que nacen da pescuda da esencia, as referencias ao ben e ao mal e moitos outros temas atópanse na obra deste home, de produción magnética. Unha obra que che fai entrar no máis fondo do ser humano a través das súas palabras, con suavidae e con morneza.

     Leamos este poema de Escritura o paraíso (Editorial Calambur), primeiro libro que eu lin del, alá polo ano 1998:


Los poetas crecen
más rápido
que las rosas del jardn
de infancia y cuando escriben
gato éste no es ya, es
oro y negro rayado, un tigre.
                                      Luego,
no queda más que rumor, huellas
sólo. Y la exacta melancolía
del arañazo soberbio de la rosa
cuando sí misma se perfuma
antes de que el poeta
crezca desde su muerte.
  
     
     Juan Cobos Wilkins, que nació en Riotinto (Huelva), é un autor moi galardoado tanto en narrativa como en poesía. Foi director da Fundación e Casa-Museo de Juan Ramón Jiménez e da revista de literatura Con dados de niebla. Posúe unha obra sólida, coidada e atraente.
     
Juan Cobos Wilkins  (Foto de Guevara Orjuela)
     

Por tantas e tantas razóns, Cobos Wilkins tiña que estar nesta sección.
    
     A luz das palabras intenta alumar os lectores e lectoras a través de textos que aporten calidade e autenticidade. Que prendan no noso ánimo e nos axuden a ser máis libres e buscar referencias literarias.
     
     Os textos de Juan Cobos Wilkins son un luxo para o lector.
     De aí que figure, grazas á súa xenerosidade, neste espazo reservado para gozar e reflexionar.

     Lede con atención o marabillso poema co que nos agasallou.

     Grazas infinitas, mestre.




DULCE  COMPAÑÍA

                                                     Juan Cobos Wilkins



El ángel de la guarda del niño se depila
el pubis.
              Para sembrar, para sembrarse ahí,
en el rosa  triángulo usurpado,
unas violetas.
                      Y antes del sueño
celeste de esa noche, un rezo, una oración
misteriosa, acude al protegido:
                                                  Mi dulce compañía,
sálvame de la sombra.
                                    Y de un soplo hacer volar, piadoso
el ángel,
el primer vello, ese pámpano o áspid
que, impúdico,
amenazaba ya con su rizo envenenado la infancia.


viernes, 10 de junio de 2016

ESCAPARATE POÉTICO ( LXXXII ) Toño Núñez






                  TOÑO  NÚÑEZ  ( Vilameixide. Navia de Suarna. Lugo, 1959)





MAN


Toño Núñez

Man de tempos escravos
feita moza antes de tempo
no berce dos prados.
Man de artesa e de fragua,
de aixada e gadaña…
De sol e de auga!
Man de terra e de arado,
de fouzo e de espiga…
De berro clado!
Man de emigración clandestina,
de azoute e de orelladas…
De abeiro e de caricias!
Man quente e desexada.
Man de pai.
Man amiga.




TEIMAS

 
Fun pasando páxinas
do libro dos días.
De contido cumprido xa.
E final incerto.
Engordiño. Non hai présa.
E aínda me sorprendo.
Como facía de neno.
Porque ti segues aí.
Quentando os meus invernos.
A pesares das miñas teimas.



DESEXO


E vestiraste de cerdeira outra primavera.
Doce veleno para os meus ollos.
Armando Requeixo, autor do limiar
O chafariz do sol fornecerá os teus froitos.
Quen gozará das túas cerixas’




PERDEDOR


Ela díxome que se apagara
o seu lume.
Un lóstrego fendeu a noite.
Eu cheiraba a borralla.





ILUSIÓN
Debuxo de Miguel Anxo Macía


No amarguexo da tarde outoniza,
cando amenza o solpor,
entre os refugallos da derrota
e as follas murchas da dor,
acubillarei o relustro da túa mirada.
Despois virá a lúa, na invernía,
e cubrirá de luz-cinza
as miñas feridas ensanguentadas.
E durmirei un longo sono de pedra.
Logo, en decembro, serei folerpa.
E choverán abriles de chumbo
pola miña pel de sangue e lama…
Agardarei a que escampe…
E retoñarei, vitorioso, en primavera.





                                     (Do libro Poemas de Amor en Outono, editado por Fachinelo, 2016.)

martes, 7 de junio de 2016

MUNRO LEAF Y EL TORO FERDINANDO


Cuando, pasados varios años, le lees a tus hijos (como yo hago con mi hija Libby, que cuenta ahora con casi tres años) un libro que te leían a ti tus padres y que recuerdas que te gustaba, y a tus hijos también les gusta, ello indica que nos encontramos ante un libro especial, lo que podríamos llamar un clásico de la literatura infantil. Generalmente, se trata de libros que pueden ser leídos con placer tanto por adultos como por los más pequeños, pues su contenido es universal e interesa a diversas generaciones, sin importar la edad ni la geografía. Tal es el caso de Ferdinando el toro (The Story of Ferdinand), la obra más conocida y celebrada entre las muchas que escribió el estadounidense Munro Leaf.


Munroe Wilbur Leaf, que era el nombre completo de nuestro autor, nació en el estado de Maryland en 1905, y tras graduarse con un máster en literatura inglesa nada menos que por la universidad de Harvard, decidió dedicarse enteramente a la creación literaria, y no tardó en imaginar la historia de Ferdinando, un toro que prefiere la calma y tranquilidad de la campiña española, donde puede llevar una vida de contemplación rodeado de la fragancia de las flores, a la violencia intrínseca a la tauromaquia. Cuando es escogido, debido a la apariencia furibunda que le provoca la picadura de una avispa, para participar en un evento taurino en Madrid, Ferdinando responde sentándose en medio del ruedo, sin moverse, disfrutando del olor de las flores que adornan los sombreros de las señoras que asisten a la corrida. Esta decisión pacífica de no actuar y no atacar le vale el indulto, con lo que puede regresar a su vida reposada en el campo.


El libro, ilustrado magistralmente por Robert Lawson (amigo íntimo de Leaf y una de las pocas personas que han ganado tanto la medalla Newbery como la Caldecott), fue publicado por Viking Press en 1936 y se convirtió en un best seller inmediato, llegando a vender más ejemplares que Lo que el viento se llevó, título superventas por excelencia de la época. La historia de Ferdinando no pudo llegar en un momento más idóneo, si tenemos en cuenta que vio la luz en los inicios de la Guerra Civil Española (la obra sería prohibida en España durante varios años) y en la antesala de la II Guerra Mundial. Así pues, Leaf creó un relato que, más allá de la posible crítica al mundo taurino, constituye un alegato pacifista y antibelicista de importantes dimensiones, escrito en unos momentos de inestabilidad global pero que trasciende su momento histórico y es, por desgracia, tan actual hoy como lo fue en su momento. Ferdinando el toro, además, es parangón de lo que podríamos llamar literatura programática o imperativa, esto es, un tipo de literatura que conlleva un mensaje político o social muy definido. No sorprende, por tanto, que los nazis quemasen el libro al considerarlo propaganda contraria a su ideología totalitarista. Lo era, sin duda, pero ojalá toda la propaganda escrita en forma de literatura tuviese la calidad del texto de Leaf.


La popularidad de Ferdinando el toro no se extinguió tras la II Guerra Mundial, ni mucho menos; sus ventas siempre se han mantenido a niveles respetables, y por lo que parece, se dispararon cuando el personaje de Sandra Bullock en la película The Blind Side les lee el libro a sus hijos. Incluso la Disney sacó una breve versión animada dos años después de la publicación original, y hay una canción titulada "Ferdinand the Bull" grabada por las ya olvidadas Lennon Sisters. La obra ha sido traducida a docenas de lenguas, y ahora que el toro más pacífico de la literatura cumple ochenta años, la editorial Kalandraka la ha publicado en gallego, en un atractivo volumen con ilustraciones diferentes a las de la primera edición en inglés y traducción a cargo de Xesús Fraga. A historia do touro Ferdinando es un libro esencial en la biblioteca de cualquier persona sensible, una obra cuyo contenido, desafortunadamente, nunca quedará obsoleto, cuyo mensaje deben interiorizar los niños cuanto antes mejor. Mis padres me leyeron esta historia cuando era pequeño, mi esposa y yo se la leemos ahora a nuestra hija, y esperamos que, con el paso del tiempo, ella se la lea, a su vez, a sus hijos, si algún día los tiene.

                                                     ANTÓN GARCÍA-FERNÁNDEZ



domingo, 5 de junio de 2016

DARDO POÉTICO (XXXIV) : MANUEL MARÍA, O ESCRITOR QUE SE COMPROMETEU DE CHEO COA NOSA FALA





Cando un sábado do mes de maio baixabamos  pola rúa Urzáiz de Vigo  Juan Carlos Martín Ramos, Lurdes López e mais eu, despois de recitar poemas de Manuel María no Mercado do Calvario, fixo o meu amigo poeta esta reflexión en voz alta: “Paréceme incrible que haxa de facer aínda actos coma este para defender unha lingua propia”. Chegoume ben fondo o comentario. E comecei a falarlle dos múltiples atrancos nos que aínda atopa o galego no día a día en Galicia.
     
     Comenteille, unha vez máis, a situación  que o noso idioma está a vivir e o menosprezo que aínda sofre nesta sociedade sen rumbo.
    
Un momento do acto celebrado no Mercado do Calvario en Vigo
     Notei que lle daba mágoa o que lle estaba a dicir. Conversas que, por certo, xa tiveramos  noutras  ocasións.
     
     Viñamos dun acto da Plataforma “Queremos galego” que nos convocaba a dicir poemas do noso poeta chairego no mercado nun día chuvioso.
     No acto lemos libremente versos de Manuel María, individual e colectivamente. Cantamos e rematamos coa canción de Fuxan os Ventos, “O meu carro”.
 
Juan Carlos Martín Ramos le a Manuel María
     
     E Juan Carlos Martín Ramos recitou en galego cun agarimo emocionante. Co seu acento cordobés foi dicindo os versos do poema “A palabra”, contido no poemario A luz resucitada:


Nós, de verdade, únicamente temos
a palabra. Só a palabra verdadeira
pode traducir a pecha
e insondábel soidade do noso ser.
Só a nosa palabra. A propia.
A que pertence á nosa lingua.
A que amamos. A que se usa,
coñece e recoñece a nosa xente.
Sen a palabra sería a pobreza,
a miseria total, a impotencia,
a escuridade eo non ser (…)

     
     E así foi lendo o meu amigo entre a emoción dos que alí estabamos reivindicando a presenza da nosa lingua na normalidade cotiá.

     Manuel María deixa ben clara, ao longo da súa extensa obra, a firme decisión de comprometerse co uso do idioma do país. É algo que podemos comprobar nos seus poemarios. Neles fai unha apaixonada defensa da lingua galega, algo que se converteu nun tema  habitual nos seus escritos.

     

     
     Como di  Xosé Ramón Freixeiro Mato na introdución ao libro A esencia máis nosa. Poemas sobre a Lingua Galega, editado pola Fundación Manuel María de Estudos Galegos, 2015“é un tema recorente ( a defensa do noso idioma ) unas veces como motivo central dun poema e outras como referencia colateral. Sería moi difícil acharmos outro poeta que dedicase tantos versos á exaltación do idioma galego, tema tamén moi presente noutros xéneros cultivados polo autor”.
    
     Nesta introducción, Ferreiro Mato refire unas liñas contidas nun libro de conversas de Manuel María con Xosé M. del Caño, de 1990. Como podemos comprobar ao lelas, o poeta da Terra Chá ratifica o seu radical compromiso co galego:

As primeiras verbas que pronunciei na miña vida foron
galegas, e o primeiro idioma que aprendín tamén foi o galego,
por iso é que eu podería renunciar a todo, incluso a un brazo,
a unha perna ou a un ollo, pero non ó idioma.

     
     Coido que non paga a pena insistir máis en todo isto. Clara queda a postura de Manuel María. Unha actitude que nos debería facer pensar. Que debería pousar no interior das galegas e galegos , os que o noso autor quería tanto.
     
     


     Rematamos "dardo poético"  cun poema nesta dirección. Uns versos que se atopan no poemario de 1993,  Os lonxes do solpor, e que di así:


O pobo que deixa perder a súa palabra
creada, herdada, usada, revelada,
aquela que lle é propia e singular,
a que é únicamente súa,
está empobrecendo o mundo
e perpetrando o seu propio xenocidio.
Ese pobo vil
ollará aniquilada a súa lembranza
e o seu nome indigno
borrarase, sen máis, do universo:
hai agresiós á beleza e ao espírito
que a vida non tolera nin perdoa.

    
     Tomemos nota das sabias palabras do poeta, porque debemos ser conscientes de que aínda queda bastante xente que non se decata –ou non quere decatarse- destas cousas.

     
     Unha verdadeira pena.


jueves, 2 de junio de 2016

CATAVENTO DE POEMAS INFANTÍS (XLIX) María Xosé Lamas





                                     MARÍA  XOSÉ  LAMAS  (Vilalba, 1961)





CUARTO CRECENTE


Tan só amaosando
metade da cara
María Xosé Lamas
vén cantando a Lúa
unha doce nana.

Para que adormezas,
verbas de arrolar
canta Catalina
seu doce cantar.

“Durme meu ruliño,
que te hei de levar
por riba dos montes,
dos vales e o mar.

até a miña saia
branca de percal
onde durmas ledo
e podas soñar.”

Se pechas os ollos
e pensas no ceo,
sairá a Lúa
da man dun luceiro.




A MAÑÁ: ESPERTA!


Por detrás dos montes
de cor azulada,
aparece o sol
estreando a alba.

Deitada na cama,
soñando encantada,
escoito unha voz
moi tenra que chama:

Ilustración de Minia Regos
Esperta, neniña,
xa é de mañá!
Esperta, que o almorzó
vai  arrefriar!

Un bico na cara
faime acordar;
boquexo estricada
de brazos e mans.

De pé sobre a alfombra,
ollo cara a fiestra.
Un día de sol,
un día de festa!




ABRIL


Chove maino e miudiño
nos días do mes de abril.
Chove miudiño e maino,
chove a mares, augas mil.

Ilustración de Minia Regos
As pingas caen do ceo
espetándose no cahan;
afondando até o seu seo
asolagan todo o val.

Os regatos corren cheos
por entre os xuncos ergueitos,
entre cucos e codesos,
entre o verdor dos salgueiros.

Andoriñas, lavandeiras,
cotovías e pardais
aledan as súas ribeiras
con voces de agarimar.

Chove maino e miudiño
sobre as rúas e os xardíns.
Chove miudiño e maino,
chove en abril augas mil.




(Do libro Cantigas para aprender a soñar, editado por Edicións Embora, 2015. Premio “Arume” de poesía infantil, 2013)