jueves, 1 de octubre de 2020

O "BUBISHER", UN PROXECTO QUE DEBEMOS COÑECER

 




O BUBISHER É UN PROXECTO EXEMPLAR que temos que ter en conta.


Si, son xa anos que este proxecto camiña cara adiante grazas aos esforzos de persoas que aman a lectura, a biblioteca e a liberdade.

Conviría que fósemos conscientes deste labor e que nos fixésemos socios dunha obra na que cultura e a solidariedade van da man.

De aí que "Versos e aloumiños" nos achegue ao Bubisher e que nos expliquen quen somos e que facemos.


QUIÉNES SOMOS


El «bubisher» es un pequeño pájaro del desierto, cuya llegada anuncia las buenas noticias. Este pájaro, que soporta las altas temperaturas de la Hamada, tiene una larga tradición oral en el acervo del pueblo saharaui.

Nuestro Bubisher, la red de bibliotecas y bibliobuses que pusimos en marcha en 2008, va cargado de libros que abren nuevos horizontes. El proyecto Bubisher se dirige a la población de los campamentos de refugiados saharauis (en los alrededores de Tinduf-Argelia), situados en la parte más inhóspita del desierto del Sáhara.

Desde 1975, los saharauis han defendido el español como un rasgo distintivo de su identidad nacional, y es su segunda lengua oficial después del hassanía.

El proyecto nació del deseo y la necesidad de reforzar y recuperar la enseñanza del español y para ello nos hemos centrado en los siguientes objetivos: llevar libros a los niños y a adultos, fomentar la lectura en las escuelas, crear clubes de lectura, colaborar con los maestros en las escuelas y formar monitores capaces de transmitir a la población joven el deseo de aprender. No hemos descuidado tampoco el apoyo a la formación en árabe gracias a la colaboración de la «Biblioteca Internacional de Suecia», entre otras entidades.

 

Pero lo que nos mueve ante todo es proporcionar acceso a la cultura y el conocimiento a un pueblo abandonado por la comunidad internacional. Colaboramos en mejorar la formación integral de los niños, potenciamos la interculturalidad y visibilizamos la lucha del pueblo saharaui así como su patrimonio cultural sobre la base del español como lengua común.



Velaquí un poema que escribín para a páxina web do Bubisher:


                    NUNCA FUI A TU JAIMA

 

Nunca fui a tu jaima

pero escribo en la luna

palabras con estrellas

mañanas  en la niebla

para que

               tú las leas.

 

Y con el viento

                te digo

que  son mis versos

            los labios que no tengo

     caricias de algodón

     sonrisas que te debo

                            y  escribo

                                                   con mis dedos.

 

Y estos versos cuentan

                 la risa de las flores

                 las voces de la arena

                 mil luces de mil ojos

                 los valses de mi mar

                                       y cantos de sirenas.

 

No fui a tu jaima,

              no,

pero traigo en estas hojas

poemas arrugados

                         de ríos y veredas

los besos de los niños

palomas por el aire

algunas  hojas secas

       y sueños de cristal

                         para que tú

                                         los leas.

 

                                                                      Antonio García Teijeiro

                               




lunes, 27 de julio de 2020

UNHA NOVA CRÍTICA SOBRE "POEMAR EL MAR". Escribe Legna Rodríguez Iglesias en "Ojo avizor" da Fundación CUATROGATOS





Poemar el mar


Ilustraciones de Xan López Domínguez 
Traducción del gallego: María Jesús Fernández.

Colección Sopa de libros.

Madrid: 2018.
ISBN: 978-84-698-4641-4


Pocas cosas son más atractivas para un niño que los misterios de la naturaleza, y para un escritor de libros para niños, pocas cosas atraen más que eso. Para mí, como lectora nacida en una isla, la naturaleza sea acaso el primer misterio, la primera ley. Llegado el momento, todos nos preguntamos: "Y el mar, ¿qué es?".

El poeta gallego Antonio García Teijeiro define esa fuerza en Poemar el mar, libro publicado por la editorial Anaya en su colección Sopa de libros. Yo leo cada página como si fuera una playa, voy adentrándome en las olas, la espuma, los sargazos, los peces de la orilla, los tonos azules fuertes. Los poemas, más que respuestas, son preguntas: al mar también se le hacen preguntas. El caso es que responda.

Ancho mar, libro ancho, rima anchurosa, oleaje. Los poemas van y vienen sin una corriente lógica en la forma, impredecibles. Juego de mesa, mar. No por gusto, desde el título, vamos a/mar/enando la comprensión del poema. Porque también puede leerse así, como un solo gran poema. Acaso sea eso, en primer lugar, pues el mar es también un solo mar.

Ilustrado por Xan López Domínguez, sus dibujos se suman a la marea. Criaturas de todo tipo, empezando por el niño marinero que siempre quisimos ser. En su mayoría fieles al poema, pero de una finura en los trazos, y de unos claroscuros leves, muy calmos.

La crueldad del mar, su fuerza implacable, esa que aprendemos en otros libros, es para Antonio García Teijeiro harina de otro costal. Nada aquí predispone o aturde, nada en este mar asusta, su belleza abarca las páginas. 

Obra ganadora del Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2017, en España, y del Premio Fundación Cuatrogatos 2019, en Estados Unidos.


LEGNA RODRÍ­GUEZ IGLESIAS , escritora cubana.



martes, 14 de julio de 2020

CONVERSACIONES CON JOHN COLTRANE, de Michel Delorme

Recordado como uno de los más grandes e innovadores nombres en la historia del jazz pese a su prematuro fallecimiento en 1967, el saxofonista estadounidense John Coltrane viajó a Europa en varias ocasiones para ofrecer conciertos en diversos países. En tres de las ocasiones en que visitó Francia, los críticos musicales Michel Delorme, Jean Clouzet y Claude Lenissois tuvieron la oportunidad de entrevistar a Trane para la prestigiosa revista francesa Jazz Hot. De las tres entrevistas, realizadas en 1962, 1963 y 1965, la más extensa e interesante es la primera, que tuvo lugar con ocasión de unos conciertos que Coltrane dio en el legendario Olympia parisino. En la misma, el jazzman reflexiona sobre su proceso creativo, sobre la idea de improvisación, sobre el componente racial del jazz e incluso sobre la dirección que en aquellos momentos pensaba que iba a tomar su música.


Michel Delorme
En la segunda de las entrevistas, tan solo un año después, nos encontramos con un Coltrane más centrado en la composición como manera de expresión personal y también como vía para ofrecer nuevos temas sobre los que improvisar a su cuarteto. La última de las conversaciones, más breve que las dos anteriores, ocurrió unos dos años antes de la muerte de Trane, cuando el saxofonista empezaba ya a derivar por territorios cercanos a la música modal y atonal, pero siempre tratando de ir más allá de los parámetros establecidos e intentando, como decía Ezra Pound, "make it new", es decir, hacer algo nuevo y diferente.


Por fortuna para los amantes del jazz, Michel Delorme se ocupó en 2011 de publicar estas tres entrevistas con Coltrane, todas ellas realizadas en momentos críticos de la carrera del músico, en forma de libro. Y un año después, la editorial Alpha Decay publicó el volumen en español, bajo el título de My Favorite Things: Conversaciones con John Coltrane, en una cuidada traducción de Isabel Núñez. En un reciente vídeo en su canal de YouTube, Antón García-Fernández ofrece un comentario crítico sobre este libro imprescindible para quienes tengan interés en la música de Coltrane o en el jazz en general. Dejamos aquí abajo el vídeo completo por si resultase interesante a la audiencia de Versos e aloumiños.



miércoles, 8 de julio de 2020

A ESTELA DO "FARO" DENDE A MIÑA FIESTRA (2)


    Foto de Ricardo Grobas






                                            




                                      DE LIBROS

                                                                                                   Antonio García Teijeiro


Na miña casa non había libros. Ou, para ser exactos, algúns adornaban simplemente un fermoso moble inglés de castaño con vidros, mesturados con figuriñas variadas. Porque facía bonito velos a través do cristal. Deses libros, que habitaban para seren admirados pola beleza da súa edición –lombos de cores elegantes- en consonancia cos demais obxectos, só salvei Platero y yo de Juan Ramón Jiménez.

     Para iso servían os libros en xeral. Para iso e para ter que escoitar na casa que non estudaba dabondo e que non lía pola miña dedicación ao deporte. Foi este un argumento que se lles volveu en contra cando comecei a ler sen parar.
Daquela, non tardei en poñer en desorde e  a cuestionar os principios que sustentaban a ideoloxía paterna. Como non gustaban as miñas opinións sociopolíticas da época, meu pai - a quen tanto quería - sorprendeume afirmando moi amolado que os libros me volveran tolo como a Don Quixote. En fin…
Se no meu fogar non había libros, no colexio no que cursaba os meus estudos, aínda menos. Lembro unha biblioteca – co carteliño sobre a porta, iso si-  pechada e sen ningún volume, utilizada só para certas actividades non moi edificantes. Eran tempos escuros.

     
O primeiro libro literario que me impactou foi La familia de Pascual Duarte. Antes, ademais dos tebeos ou os betsellers americanos, un agasallo dunha enciclopedia -que tan ben lucía  no comedor da miña casa- a lectura literaria era terra erma. Co libro de Cela aprendín a coñecer o valor da literatura como arte capaz de facer madurar o ser humano na súa formación tanto ética coma estética. Logo viñeron textos de Cunqueiro, de Carlos Casares, de Neira Vilas que me introduciron na literatura galega, grazas ao meu admirado Xosé L. Méndez Ferrín quen, no instituto, nos deu uns apuntamentos sobre ela dun xeito case clandestino. Fíxenme un lector voraz e esixente. Aí sigo.
Paco Ibáñez

     Con Paco Ibáñez comprendín a bonanza e o valor da poesía e con Rosalía e Celso Emilio Ferreiro entrei sen pedir permiso na lírica galega que tanto me emocionou.
Sempre fun un docente moi implicado no meu labor. Amaba o ensino. E tiña algo moi claro: non quería que o meu alumnado sufrise ese baleiro que tanto dano me fixera. Dende as primeiras clases achegueilles unha chea de bos libros para que comprendesen todo o que a literatura ofrecía. Dende  Memorias dun neno labrego -primeiro libro en galego que lemos en conxunto na clase de 8º de EXB - ata toda unha listaxe ampla de obras que eles e elas comezaron a saborear principiando pola nosa riquísima literatura de tradición oral que descoñecían.

     Se literatura é vida, como afirmo, a vida destas persoas en formación non tardou en dar sinais positivos. Lían, recitaban, conversabamos e abríanselle as portas da creación literaria a unha rapazada que gozaba escribindo, afastada xa da típica redacción sobre a primavera.

     Eu tamén medraba internamente ao seu carón. Sentino axiña. Protagonizabamos un acto conxunto de liberdade e compartiámolo con ledicia. Non sei se despois, algunha vez, estes nenos e nenas chegaron a ser máis libres que naquelas sesións de creación sen dobreces.
Emili Teixidor
A literatura sen ataduras, afastada de tintes moralizantes e didácticos, que fuxía do academicismo, foi penetrando no interior do meu alumnado e fíxonos vivir momentos dunha emoción que lembro feliz. Así, ata a miña xubilación. Eu era un docente a quen a literatura dera sentido á súa vida, porque, como afirma Emili Teixidor,”un mestre que non le só pode comunicar o seu propio baleiro”. Sempre fun consciente deste compromiso e, co tempo, cheguei a facer da lectura e da literatura un xeito de vida coma persoa e coma escritor.
Giuseppe Tartini

Hoxe, mentres escoito unha sonata de Giuseppe Tartini, dende a miña fiestra deito a ollada cara ao interior de min mesmo e pregúntome que sería a vida sen os libros. E sería algo así como o ser humano sen memoria. Non poder expresar os sentimentos pola falta das palabras, algo tráxico. Estou convencido de que a literatura nos salva e nos libera. Por iso subscribo as verbas de Teixidor cando afirma que “Ler non ocupa o meu tempo, ler enche e engade valor á miña vida”.

martes, 30 de junio de 2020

"PUPILA AL VIENTO", unha curtametraxe coa palabra de Rafael Alberti sobre poderosas imaxes. Un artigo de Juan Carlos Martín Ramos



Levaba algún tempo o meu querido amigo Juan Carlos Martín Ramos sen escribir para Versos e aloumiños.
E faino, desta volta, pola porta grande. A culpa? Pois  Rafael Alberti, María Teresa León, unha fermosa curtametraxe, a voz do matrimonio, a fermosísima creación de dous cineastas, o documentalista italiano  Enrico Gras e o produtor uruguaio Danilo Trelles.

     Non vou repetir as palabras do poeta cordobés: para iso está o seu magnífico artigo. Pero chamoume unha noite á casa e comentoume o achádego. Fiquei sorprendido. Non tiña coñecemento dela.Enviouma e gozamos del. As imaxes poderosas, a poesía de Alberti e a súa voz, as aparicións sonoras de María Teresa cativáronos.

     Hoxe está todo neste blog-revista para desfrute daquelas persoas que o desexen.
Animádevos. Paga moito a pena.




“PUPILA AL VIENTO”

(un cortometraje que muy poca gente ha visto)
CON RAFAEL ALBERTI Y MARÍA TERESA LEÓN


                                                                   Juan Carlos Martín Ramos

No estoy muy seguro de si en estos tiempos se puede hablar de Rafael Alberti sin riesgo de que te lleven a los tribunales. Lo que sí sé es que cada vez es más difícil encontrar sus obras fuera de los circuitos de libros de segunda mano y de ocasión.

Pido clemencia de antemano por si incumplo alguna ley, escrita o imaginaria, o si invado la intimidad de los derechos de alguien. Sólo quiero hablar de un poeta. Un poeta que también considero mío desde que leí por primera vez sus poemas a los quince años.

Quiero hablar de Rafael Alberti, pero lo haré después. Antes quiero hablar de María Teresa León. Su esposa, su compañera de exilio. Una mujer que encarnó los ideales de una época, que abrió camino al feminismo, que rompió esquemas y estereotipos. Una escritora que merece ser rescatada de la inmensa sombra de su querido poeta.

           

Hace unos días empecé a leer su biografía, “Palabras contra el olvido. Vida y obra de María Teresa León (1903-1989)”, de José Luis Ferris, premio Antonio Domínguez Ortiz de Biografías 2017, publicada por la Fundación José Manuel Lara. Lectura que recomiendo, igual que recomiendo más aún la lectura de su hermoso libro “Memoria de la melancolía”, hasta hace poco casi inencontrable y, por fortuna, recientemente publicado por la editorial Renacimiento. 

Estaba en la página 302 de su biografía, adentrándome en un capítulo en el que se habla de La Gallarda, la casa de Punta del Este en la que la familia Alberti pasaba los veranos, cuando de pronto leí que, en 1949, el director y documentalista italiano Enrico Gras y el productor uruguayo Danilo Trelles “invitaron a la pareja de escritores a intervenir en un nuevo proyecto cinematográfico”. Se trataba “de un cortometraje titulado ´Pupila al viento (Diario del Faro de Punta del Este, 1883)´, primer film de arte experimental rodado en Uruguay. Rafael Alberti fue el encargado de escribir esta vez el guion, ´Palabras sincrónicas para un film de Enrico Gras sobre Punta del Este´, y de realizar con María Teresa, la locución del texto poético que recorre los algo más de 14 minutos que dura la proyección”.
 
Rafael Alberti, MªTeresa León e Aitana, a súa filla, en "La Gallarda".
Un hecho así, del que no recordaba ninguna noticia, despertó inmediatamente mi curiosidad. Así que cerré el libro, me aventuré en el navegador de internet a ver si encontraba algún rastro del mencionado cortometraje y, ¡oh, sorpresa!, ahí estaba: “Pupila al viento” (1949), de Enrico Gras y Danilo Telles.
 
María Teresa León
Enorme emoción. Ahí estaba el cortometraje y ahí estaba la voz de Rafael Alberti, y en algunos momentos también la voz de María Teresa León, recitando las “palabras rítmicas” (como se dice en los créditos) escritas por Alberti, acompañadas por la música del compositor español Julián Bautista.

El cortometraje es una producción de la Comisión Nacional de Turismo de Uruguay, que, según cuenta José Luis Ferris, “no sólo sirvió de excelente promoción turística de la zona, sino que tuvo una gran repercusión en los ambientes culturales y un importante reconocimiento en la prensa tras su estreno”.

He podido confirmar, leyendo lo que he encontrado en mi búsqueda internáutica, que “Pupila al viento” estuvo perdida durante décadas hasta que se encontró un negativo en la Cinemateca de Praga y que está considerada como la obra maestra del cine experimental uruguayo.

No sé cómo podríamos clasificarlo: ¿un documental poético?, ¿un poema cinematográfico?, ¿un cinepoema? Da igual el nombre. A pesar del enorme logo de la Cinemateca Uruguaya, que se come media pantalla, vais a poder comprobar que se trata de un cortometraje singular, sugerente, emocionante, poético, lleno de imágenes oníricas, de luces y sombras surrealistas.
 
Rafael Alberti
Alberti, en realidad, no es el autor del guion, escribió un poema sobre la imagen terminada. Según dijo en una ocasión, “las palabras coinciden rigurosamente con la imagen, silábicamente con la imagen; palabras sincronizadas, como se sincroniza una  canción. Está hecho en la moviola, mirando cada cosa, coincidiendo con lo que pasa”.

Pero Alberti se quedó corto en lo que dijo. Un poeta como él no podía limitarse a describir las imágenes. El hilo de sus palabras las transforma, intensifica el hechizo sobre el espectador con la magia, la gracia y la fuerza de su poesía.

Años después, Rafael Alberti incluyó el texto que escribió para este cortometraje dentro de su libro “Poemas de Punta del Este”, publicado en 1961. Invito también desde aquí a leer o releer este libro, como cualquier otro de los suyos.

Y añado una curiosidad. “Pupila al viento” es el título de un libro de poemas que en 1998 publicó la hija de Rafael y María Teresa, Aitana Alberti.

Juan Carlos Martín Ramos
Pónganse cómodos en sus butacas. Apaguen las luces y dejen que “Pupila al viento” ilumine la pantalla. Suban y bajen por la escalera de caracol de este faro que aún puede alumbrar y deslumbrarnos desde mediados del siglo pasado en Punta del Este.