martes, 24 de enero de 2017

REMUÍÑO DE LIBROS (9) "Quen dá a quenda?", de Héctor Cajaraville






TÍTULO: Quen dá a quenda?

AUTOR: Héctor Cajaraville.

ILUSTRACIÓNS: Ignacio Hernández.

EDITORIAL: Xerais. Colección : MERLÍN




O autor Héctor Cajaraville, escritor e xornalista, ademais de corrector, dáse a coñecer no mundo da Literatura Infantil con Quen dá a quenda? libro que vén avalado por ser finalista no Premio Merlín de Literatura Infantil, 2015.

     Quen dá a quenda? é unha novela engaiolante dende o principio ata o final que capta a atención do lector, non só infantil senón tamén adulto. Estruturada en 21 capítulos de curta extensión e baseada no uso coidado da palabra adubada con humor intelixente, o autor é capaz de rachar con estereotipos e escuros prexuízos. Divina Sandamil Penas é o nome da protagonista, que é unha meiga boa, xa que logo, só sabe facer o ben a todo aquel que se achegue ao seu consultorio agochado nunha  mesta fraga.

     
Héctor Cajaraville

     Ao longo dos capítulos van desfilar unha serie de personaxes do máis variado en busca do remedio axeitado ao seu mal. O curioso deste grupo é que está formado por persoas, animais, obxectos e mesmo fenómenos naturais coa facultade de poder falar e comunicarse. Divina coa colaboración dun moucho sabio e dunha cortina lingoreteira, e a través dos seus conxuros e apócemas, logrará solventar os problemas dos seus diferentes pacientes (un barco que se marea, un ordenador desordenado, un porco, un tanto sibarita, un cero que non se conforma, un neno que soñaba que soñaba etc.) aos que en pago só lles pide que fagan o ben para a comunidade da que forman parte.

     
Héctor Cajaraville nun encontro cos lectores e lectoras

     
     O humor está presente en todo o libro, dende os nomes ata certas situacións surrealistas, pero é un humor intelixente que busca a reflexión do acabado de ler e a comprensión de  determinados comportamentos moitas veces exentos de sentido común.

     Por medio dunha prosa fluída, ben construída e sustentada en diálogos cheos de riqueza  léxica, o autor amósanos a importancia do traballo en común e do esforzo individual para crear unha mellor convivencia humana e natural.


     As coloridas e vivas ilustracións de Ignacio Hernández dotan de vida a todos estes personaxes humanizados e están en coherencia co ton textual.


                                                                                                                 ALBA  PIÑEIRO


Manuel Bragado e o autor nunha das presentacións do libro

lunes, 23 de enero de 2017

ESCAPARATE POÉTICO (XCIII) Antía Otero






                                         ANTÍA  OTERO  (A Estrada, 1982)






Foi aquel cuarto de teito alto

con papel na parede
ulindo a décadas
o lugar escollido
para pousar os corpos

Antía Otero
Cabezal de madeira escura
cama de matrimonio
retrato de comuñón
sobre a mesiña
ao carón da nai
en negro e branco

O formol acompaña
tamén nos intres fugaces
da noite
cando as bocas inician
a primeira conversa
e interrompen

saltando quenda ou palabra





Meu avó

tiña unha máquina de bombas

un garda que poñía no campo de millo
entre o verde e o camiño para asustar
o xabaril

de noite
podía sentir o ruído
dende a cama de encartar

aquel
pum

foi o máis preto que estiven da guerra






Na cela
o fume sempre persegue
a luz

e a larva
ao colo da abella

Hoxe durmirei
no teu lado do catre

Non quero
que che rouben

o sitio

mentres non estás






-Ver como te vas-

como perdes no medio
do escuro
do que aínda é noite
como se nunca estiveses
aquí

só corpo
camiñando granito
percorrendo a franxa na que taxis e enfermeiras
cambian de quenda
no intre onde remexer café será comezo dun día
tremendamentelongonasuatraxectoriadecama(a)cama

a importancia desa imaxe
Fragmento texto contracuberta de Fran P. Lorenzo

-Ver como te vas-

co tacto fóra do abrigo
cunhas mans en círculo
que recorden
ou non
a hora antes
o flashback movendo o aire
nese aplauso interno de pianista manca
que non tocará
máis valses

nin minuetos
nin mazurcas

nesa república
onde o Rei xa non existe
mais míranos
entre reixas

ódianos
e mastúrbase




                                                                                   (Do libro  O cuarto das abellas, editado por Edicións Xerais, 2016)

viernes, 20 de enero de 2017

Juan C. Martín Ramos escribe sobre el disco "Surcos de luna y mar" , de Antonio G. Teijeiro y Javier Ruiz








                                 SURCOS DE LUNA Y MAR
                                                 


                                                                                                                                         Juan Carlos Martín Ramos


Siempre he sabido que algún día tendría en mis manos un disco de Antonio García Teijeiro. Era inevitable. Igual que era inevitable que por los surcos de ese primer disco fluyesen juntos el manantial de la poesía y el de la música. Porque el Antonio que todos conocemos sería otra persona, sería para nosotros un perfecto desconocido si la poesía, si la música, si la música y la poesía, o viceversa, no le hubieran dado sentido a su vida.

     Antonio descubrió pronto el mundo de la poesía y el mundo de la música. O tal vez sea más exacto decir que Antonio descubrió el mundo cuando aprendió a mirarlo y a entenderlo a través de la música y de la poesía.
No tengo muy claro si una cosa le llevó a la otra o si la poesía y la música se lo llevaron en volandas al mismo tiempo. Tengo la sensación de que todo sucedió gracias a un mismo golpe de viento, a un mismo golpe de mar interior, a un mismo golpe de necesidad y deseo de libertad, de expresión, de rebeldía.


     Es un lugar común, de quienes hablan o escriben sobre la poesía de Antonio García Teijeiro, decir que sus poemas son pura música, que cuando dices en voz alta cualquiera de sus versos, a poco que lo paladees, se te deshace en la boca convertido en una melodía.
En una ocasión, un astuto comentarista de su obra se atrevió a decir que en su poesía las palabras más que leerse se tararean, más que agruparse en versos y estrofas, se juntan para bailar sobre el papel ajustándose al entramado de una alegre coreografía. Es más, llegó a decir que Antonio escribe palabra por palabra, silencio por silencio, al dictado de su música interior.
En fin, no hay que descartar que algo se hubiera tomado el citado  comentarista antes de decir estas cosas, pero hay que reconocer que dio en el clavo.
No se puede entender la poesía de Antonio García Teijeiro sin su propia música, de la misma forma que tampoco su poesía, ni su vida, podría entenderse sin la música de los demás. La que suena en su casa cuando escribe, la que resuena en su memoria cuando busca palabras para poner en claro lo que piensa y lo que siente.

 
     “Surcos de luna y mar” es una selección de trece poemas de Antonio. Trece poemas musicados. Once de ellos por Javier Ruiz y los dos restantes por Isaac Vega.

     Es una selección que, según he creído entender a su autor, no es fruto de una rigurosa y exhaustiva búsqueda de sus poemas más significativos o emblemáticos sino el resultado de una elección aleatoria que Antonio hizo mientras hojeaba al desgaire su antología de poesía en castellano, “Desde mi voz”.

   Es posible que no le haya entendido bien o que el autor, si lo dijo, o yo, que lo
recuerdo así, estemos exagerando un poco.

Sin duda, los poemas podrían ser otros, pero todos los que aquí aparecen, ya sea elegidos por el azar o señalados por el dedo divino de su autor, son sin duda alguna representativos de la manera que Antonio tiene de concebir la poesía y de echar a volar las palabras hacia el posible lector o hacia el posible oyente.


En estos poemas se mezclan temas, autores, personas y referencias fundamentales en su poesía y en su vida.
En ellos están Antonio Machado y García Lorca, entre otros poetas, están Bob Dylan y Paco Ibáñez, está Susi, su sirena, y Libby, su andoriña, está el mar, siempre el mar, está la música en forma de canciones y está la poesía encarnada en un poeta vendedor de ilusiones, o en la figura de un viejo poeta, cansado pero que sigue adelante en su intento de transformar el mundo...

Javier Ruiz en plena acción

     Anteriormente he dicho que son poemas musicados, porque así se anuncia en la carpeta del disco. Pero, llegados a este punto, quiero hacer una aclaración.
La música de Javier Ruiz, y en su caso también la de Isaac Vega, no está encadenada al pie de la letra de los poemas de Antonio.
No es música para cantar sus versos, es música para que la poesía de Antonio suene con voz propia.
No quita protagonismo a la propia música de los poemas. No la transforma, no la traiciona, no la disfraza, no la amordaza.
La música de Javier y la de Isaac recrea la atmósfera del poema, lo envuelve para nutrirlo de referencias y sugerencias, lo acompaña en su camino, lo sitúa en el centro del escenario, lo deja suelto en el aire para que suene fresco y auténtico, sin perder su propia entidad ni su verdadera identidad.
 
Con Isaac Vega
     Aunque son dos los músicos, y por supuesto sin desmerecer el gran trabajo de Isaac, creo que es de justicia destacar especialmente la labor y la implicación de Javier Ruiz en este proyecto. No sólo porque se le podría considerar coautor o corresponsable de la existencia de este disco, también porque a lo largo de los once poemas que ha musicado se revela como un auténtico hombre-orquesta que mezcla instrumentos, estilos, sones, sonidos y grabaciones varias, construyendo la trama del tapiz poético del disco con los hilos de una música de gran sensibilidad y capacidad evocadora.

Bueno, pues ya lo sabéis.
Aquí está, por fin, a nuestro alcance, “Surcos de luna y mar”.
 
Susi Fernández, que tanto tuvo que ver en la creación de este disco
Antonio le puso voz a sus poemas y Javier e Isaac compusieron e interpretaron la música. Misión cumplida.
De acuerdo, también fue necesario grabarlo, mezclarlo y, perdón por la palabreja, “masterizarlo”. Dicho queda.

 Pero aún hay más.
¿Cómo habríamos entrado en la intimidad de este histórico encuentro poético-musical entre Antonio García Teijeiro y Javier Ruiz sin esa foto que aparece en la contraportada del disco, sin esa imagen capturada por la intrépida Susi Fernández en primera línea de fuego, a tiro del salivazo desbocado del poeta y de las cuerdas a punto de romperse del músico?
Y no sólo eso.
Los poemas del disco están llenos de imágenes, es verdad, pero ¿cuál es la imagen del disco, cómo lo identificaríamos en las estanterías entre los éxitos de “Los 40 principales” de hoy y los saldos de “Los 40 principales” de ayer sin una imagen potente, sugerente, inequívoca, que lo singularice, que le ponga cara al disco y nos ayude a encontrarlo?
Ahí llegó una gran artista, Yuya, la autora de la hermosa portada del disco.
 
Javi, trabajando en el sonido. Antonio, viendo.

     Hay que decir, para ser justos, que en realidad no estamos asistiendo al lanzamiento del “primer disco” de Antonio García Teijeiro.
Muchos de vosotros ya sabéis que anda por ahí, circulando por el mundo de la poesía en gallego, un disco grabado a medias con Paco Ibáñez que se incluye en su antología “Un rato díxolle á lúa”, publicada por Xerais.
Por no hablar de otras grabaciones secretas, que sólo conoce su círculo más íntimo y noctámbulo, donde Antonio, con absoluto desparpajo y apasionamiento, se desmelena entonando y desentonando canciones y poemas propios y ajenos.

Pero este capítulo de la historia musical de Antonio es diferente.
“Surcos de luna y mar” no va a ser el único en su especie.
El poeta ya ha anunciado que va a ampliar su discografía sacando a la luz una segunda grabación con poemas en gallego.
El mundo del disco es así.
Te atrapa y, cuando te atrapa, el mundo del disco, como dice Enrique Santos Discépolo en su famoso tango, “yira... yira...”, y ya no se para jamás.












martes, 17 de enero de 2017

REMUÍÑO DE LIBROS (8) "O neno inverno", de María Canosa







TÍTULO: O neno inverno.

AUTORA: María Canosa.

ILUSTRACIÓNS: María Lires.

EDITORIAL: Galaxia.Colección: ÁRBORE.




A editorial Galaxia achégalles aos lectores preadolescentes esta fermosa historia de amizade, tenrura e superación. A súa autora é a escritora María Canosa, unha das voces actuais destacadas  tanto na narrativa coma na poesía dentro do noso panorama literario infanto- xuvenil.

     O neno inverno é a historia dun neno albino que está acostumado a ser diferente e de  que isto provoque a mofa por parte dalgún compañeiro. Alberte, que así se chama o protagonista, é consciente das súas limitacións físicas e do especial coidado que debe pór en cada acción pois é extremadamente sensible a determinados axentes climatolóxicos, sobre todo a calor, por iso adora o inverno. Sabedor de todo isto atopa refuxio na biblioteca onde goza da tranquilidade, do silencio e da maxia da palabra escrita, ademais de saciar a súa curiosidade á vez que a ansia por aprender. 
  
     Aquí, no seu acubillo é feliz  ata que un día aparece Álex, unha compañeira de clase, que lle gusta porque é intelixente, alegre e ten personalidade. Con ela descubrirá o verdadeiro significado da palabra amizade, ademais dun máxico poder oculto. Álex axudarao a ser el mesmo e a superar atrancos que coidaba insuperables.

     
María Canosa

     A autora, a través dos 18 capítulos curtos nos que se artella a historia e cunha prosa clara e directa non exenta de tenrura nin de elementos máxicos, reivindica a igualdade e a grandiosidade do feito de compartir. Pon de manifesto a diferenza, non coma sinónimo de discriminación ou illamento, senón coma signo de pluralidade para crear entre todos unha sociedade máis rica e xusta.

     As ilustracións de María Lires coa súa gama cromática baseada en grises e azuis están en sintonía co ton textual.


                                                                                                      ALBA  PIÑEIRO

sábado, 14 de enero de 2017

"FREE AS A BIRD" Y "REAL LOVE": LOS BEATLES Y JEFF LYNNE

Cuando, a mediados de los años 90, los tres Beatles todavía vivos entonces—Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr—comenzaron a trabajar en el proyecto Anthology, que, como su propio título indica, era una antología de rarezas y temas inéditos del grupo, empezaron a hablar de la posibilidad de grabar unas cuantas piezas instrumentales para añadir al documental retrospectivo sobre la historia de los Fab Four. En cierto momento, esta idea acabó transformándose en algo un poco más complejo: añadir voces e instrumentos y realizar un nuevo arreglo de unas demos que John Lennon había dejado grabadas a finales de la década de los 70. De las cuatro canciones contenidas en la cinta que Yoko Ono entregó a Paul se seleccionaron dos, "Free as a Bird" y "Real Love". George Martin, el legendario productor que tan estrechamente colaboró con los Beatles a lo largo de los 60, decidió no participar en estas sesiones, y el productor elegido acabó siendo Jeff Lynne, líder de la Electric Light Orchestra, miembro de los Traveling Wilburys (junto a Bob Dylan, Harrison, Roy Orbison y Tom Petty) y productor de gran renombre que había trabajado bastante con George y, en menor medida, con Ringo y Paul. Los resultados de estas sesiones aparecerían en los dos primeros volúmenes de la monumental antología beatle.



Pablo Martínez Diente
En un nuevo episodio del podcast Discos Memorables, converso distendidamente con mi buen amigo Pablo Martínez Diente, profesor de español en la Kansas State University de Manhattan (Kansas), sobre estas sesiones y sobre la siempre interesante carrera de Jeff Lynne, especialmente en lo referente a su relación con los Beatles. Pablo es un verdadero amante de la buena música de todos los estilos, y siente una predilección especial por la figura de Lynne, cuya trayectoria vital y artística vamos desgranando a lo largo de nuestra conversación. Este episodio del podcast, que esperamos que resulte interesante a los lectores de Versos e aloumiños, puede escucharse en Podomatic (aquí) y también puede descargarse gratuitamente de iTunes. Además, está disponible en el vídeo de YouTube que incluimos a continuación.




                                                  ANTÓN GARCÍA-FERNÁNDEZ